El mandatario saliente, Nicolas Sarkozy, recibió a su sucesor en el Palacio del Eliseo para realizar la transición de poderes en París. El flamante jefe de Estado se reunirá más tarde en Berlín con la canciller alemana Angela Merkel para analizar asuntos cruciales sobre la respuesta europea a la crisis financiera.
El nuevo presidente francés, Francois Hollande, recibió este martes el collar de la Legión de Honor, en el marco de la sobria ceremonia de toma de posesión celebrada en el Palacio del Eliseo, tras el final del mandato del presidente saliente, Nicolas Sarkozy.
Hollande, firmó para aceptar el cargo de presidente, antes de recibir el collar de Gran Maestro de la Legión de Honor, la máxima condecoración que otorga la República de Francia.
Tras la salida de Sarkozy y la exprimera dama Carla Bruni del palacio del Eliseo, Hollande dio su primer discurso como presidente francés, en el que trasladó "un mensaje de confianza" a los ciudadanos, a quienes transmitió que Francia es "un gran país" que superará las dificultades "elevándose" y no "doblegándose", según despacho de Europa Press.
Hollande se comprometido a promover la "convivencia" de "todos" los franceses en torno a los "valores" de la República francesa y aseguró que devolverá al país a la senda de "la justicia" y abrirá "una nueva vía en Europa", además de "contribuir a la paz en el mundo".