La infertilidad es una enfermedad. Según la Organización Mundial de la Salud, consiste en la imposibilidad de llevar a término un embarazo. Para quienes la padecen, significa la postergación de formar una familia. Uno de los proyectos más hermosos que puede tener una pareja, que se frustra una y otra vez.
Este blog quiere hablar de eso. De pacientes, de proyectos, y de la idea de que esta enfermedad sea reconocida y contemplada como tal en el Plan Médico Obligatorio. Porque en nuestro país, salvo excepciones, ni las Obras Sociales, ni las empresas de medicina prepaga, ni el Sistema Público de Salud, cubren los tratamientos.
Un tratamiento de alta complejidad cuesta alrededor de 30 mil pesos. Dinero que no está al alcance de todos y que no garantiza un resultado exitoso. Cada tratamiento significa una oportunidad de alcanzar el sueño, que a veces se concreta, pero que muchas otras veces se frustra.
El reclamo por una Ley Nacional de Fertilización Asistida surge de un grupo de pacientes, a partir del dolor de no poder ser padres, de la tristeza que colma los hogares, de los vacíos que, paradójicamente, llenan sus vidas: el cuarto vacío, el vientre vacío, el alma vacía.
Sumate a Dar Vida es una entidad sin fines de lucro que busca juntar 433.000 firmas para presentar una Iniciativa Popular en el Congreso (en los términos del Art. 39 de la Constitucion Nacional), que obligue a los legisladores a tratar una Ley Nacional de Fertilización Asistida.
Perfil.com nos cede muy gentilmente este espacio, para compartir las experiencias, explicar de qué se trata esta enfermedad, y acompañar en el proceso de lograr un embarazo y llevarlo a término. Algo que para algunos es lo más natural del mundo, y para otros es una odisea casi imposible.
Fuente. Perfil