Santiago del Estero, Miércoles 29
Mayo de 2024
X
Mundo

Cuál es el origen de la rivalidad entre Israel e Irán y cómo la guerra en Gaza la intensificó

La enemistad entre Irán e Israel se ha convertido en una de las principales fuentes de inestabilidad en Medio Oriente.

13/04/2024

La tensión en Medio Oriente está en ascenso.

Irán lanzó en la noche de este sábado un ataque con drones contra Israel, de acuerdo a medios estatales locales que atribuyeron la información a la Guardia Revolucionaria iraní, una rama de las Fuerzas Armadas.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, convocó a su gabinete de guerra e informó que los "sistemas defensivos" del país se han desplegado para enfrentar el ataque.

Irán había prometido represalias después de que el 1 de abril dos de sus altos mandos militares murieran en un ataque contra su consulado en Damasco del que acusó a Israel.

La expectativa por una posible respuesta bélica iraní se había incrementado en las últimas horas, luego de que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, dijera el viernes que esperaba un ataque por parte de Teherán “más temprano que tarde”.

Es el último episodio de una vieja enemistad.

Israel e Irán llevan años enzarzados en una rivalidad sangrienta cuya intensidad fluctúa en función del momento geopolítico. Su pulso se ha convertido en una de las principales fuentes de inestabilidad en Medio Oriente.

Para Teherán, Israel no tiene derecho a existir. Sus gobernantes lo consideran el “pequeño Satán”, aliado en Medio Oriente de Estados Unidos, al que llaman el “gran Satán”, y quieren que ambos desaparezcan de la región.

Israel acusa a Irán de financiar a grupos “terroristas” y de perpetrar ataques contra sus intereses movido por el antisemitismo de los ayatolás.

La rivalidad entre los “archienemigos” ha dejado una enorme cantidad de muertos, a menudo resultado de acciones encubiertas en las que ninguno de los gobiernos admite su responsabilidad.

La guerra en Gaza no ha hecho sino empeorar las cosas.

Cómo empezó la rivalidad entre Israel e Irán

En realidad, las relaciones entre Israel e Irán fueron bastante cordiales hasta que en 1979 la llamada Revolución Islámica de los ayatolás conquistó el poder en Teherán.

De hecho, aunque se opuso al plan para la partición de Palestina que desembocó en la creación del Estado de Israel en 1948, Irán fue el segundo país islámico en reconocerlo, solo después de Egipto.

Medio Oriente Medio Oriente

Entonces Irán era una monarquía en la que reinaban los shas de la dinastía Pahlaví y uno de los principales aliados de Estados Unidos en Medio Oriente. Por ello, el fundador de Israel y su primer jefe de gobierno, David Ben-Gurion, buscó y consiguió la amistad iraní como forma de contrarrestar el rechazo al nuevo estado judío de sus vecinos árabes.

Pero en 1979 la Revolución de Ruhollah Jomeini derrocó al sha e impuso una república islámica que se presentaba como la defensora de los oprimidos y tenía en el rechazo al “imperialismo” de Estados Unidos y a su aliado Israel una de sus principales señas de identidad.

El nuevo régimen de los ayatolás rompió las relaciones con Israel, dejó de reconocer la validez del pasaporte de sus ciudadanos y se apoderó de la embajada israelí en Teherán para cedérsela a la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), que entonces lideraba la lucha por un Estado palestino contra el gobierno israelí.

Alí Vaez, director del Programa para Irán del International Crisis Group, un centro de análisis, le dijo a BBC Mundo que “la animadversión hacia Israel fue un pilar del nuevo régimen iraní debido a que muchos de sus líderes se habían entrenado y participado en acciones de guerrilla con los palestinos en lugares como Líbano y tenían una gran simpatía por ellos”.

Pero además, cree Vaez, “el nuevo Irán quería proyectarse como una potencia panislámica y enarboló la causa palestina frente a Israel que los países musulmanes árabes habían abandonado”.

Medio Oriente Medio Oriente

Así, Jomeini empezó a reivindicar la causa palestina como propia y las grandes manifestaciones propalestinas con apoyo oficial se convirtieron en habituales en Teherán.

Vaez explica que “en Israel la hostilidad hacia Irán no empezó hasta más tarde, en la década de 1990, porque antes se percibía como una mayor amenaza regional al Irak de Sadam Hussein”

Tanto es así, que el gobierno israelí fue uno de los mediadores que hizo posible el llamado Irán-Contra, el programa encubierto por el que Estados Unidos desvió armamento hacia Irán para que lo empleara en la guerra que entre 1980 y 1988 libró contra el vecino Irak.

Pero con el tiempo, Israel comenzó a ver en Irán uno de los principales peligros para su existencia y la rivalidad entre ambos pasó de las palabras a los hechos.