La compañía resolvió cancelar la operación tras las restricciones aéreas impuestas por Estados Unidos en el Caribe.
Aerolíneas Argentinas suspendió este sábado el vuelo inaugural que tenía previsto partir desde Buenos Aires con destino a Aruba, una de las nuevas apuestas de la compañía para la temporada de verano, a raíz del deterioro de la situación en Venezuela y de las restricciones impuestas por las autoridades aeronáuticas de Estados Unidos.
HACÉ CLICK AQUÍ PARA UNIRTE AL CANAL DE WHATSAPP DE DIARIO PANORAMA Y ESTAR SIEMPRE INFORMADO
La decisión se tomó luego de que las autoridades aeronáuticas de Estados Unidos emitieran un NOTAM (sigla de Notice to Air Missions), que es un aviso obligatorio que aporta información relevante y de carácter temporal para las operaciones aéreas. En ese documento se recomendó evitar el espacio aéreo cercano a la zona de conflicto, en el marco de una operación militar encabezada por el gobierno estadounidense.
Te recomendamos: Escala la tensión internacional tras la captura de Maduro: China, Irán y Corea del Norte repudiaron a EE.UU.
El vuelo, que estaba programado para despegar desde el aeropuerto internacional de Ezeiza a las 23.55 del viernes, tenía todos sus pasajes vendidos. En total, 170 pasajeros iban a embarcar en lo que sería el primer servicio regular directo de la aerolínea de bandera desde Buenos Aires hacia la isla caribeña, ubicada frente a las costas venezolanas. Sin embargo, a pocas horas de la partida, la empresa resolvió cancelar la travesía por “razones de seguridad”, en línea con lo dispuesto por los organismos internacionales.
En el NOTAN, Estados Unidad pidió que se restringieran las operaciones comerciales en un área próxima al conflicto en Venezuela, lo que volvió inviable la realización del vuelo inaugural desde Buenos Aires.
Aruba
La situación se desencadenó tras una operación militar ordenada por el gobierno de Donald Trump, que incluyó un despliegue aéreo contra instalaciones militares del régimen venezolano y derivó en la extracción de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, de Caracas.
En ese contexto, la Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos alertó sobre una “situación potencialmente peligrosa” en el Caribe, y recomendó a las aerolíneas comerciales evitar la región.
Te recomendamos: Tras la captura de Maduro, Estados Unidos levantó las restricciones de vuelo en el Caribe
Según se informó, los pasajeros afectados de Aerolíneas Argentinas serán reubicados en vuelos de los próximos días, de acuerdo con la disponibilidad existente.
Como consecuencia de esta disposición, todas las compañías internacionales que operan ese destino suspendieron sus vuelos durante la jornada.
De acuerdo con la agencia AFP, se registraron cancelaciones masivas de vuelos hacia destinos como Puerto Rico, las Islas Vírgenes y otras islas cercanas.
El sitio especializado FlightRadar24 reflejó durante la jornada una notable baja en la actividad aérea sobre Venezuela y sus alrededores, con el espacio aéreo prácticamente despejado de vuelos comerciales.
En este marco, cabe aclarar que el primer vuelo desde Argentina hacia Aruba tuvo lugar el 1 de enero desde Córdoba. El AR1394 marcó un hito para la empresa al conectar por primera vez de manera directa a la Argentina con Aruba.
Ese vuelo tuvo una particularidad operativa relevante. Si bien el avión partió inicialmente desde Aeroparque como AR1392 en un tramo doméstico, luego continuó desde Córdoba hacia Aruba, pero debió esquivar el espacio aéreo venezolano. La razón es que, desde marzo de 2024, el gobierno de Nicolás Maduro prohibió que aeronaves argentinas sobrevuelen su territorio, en medio de las fuertes tensiones diplomáticas con la administración de Javier Milei.
Según informó en su momento la Casa Rosada, esa medida fue una represalia luego de que la Argentina aceptara una orden judicial para confiscar un avión de la empresa venezolana Emtrasur, con tripulantes iraníes, que finalmente terminó decomisado por Estados Unidos.
A esa restricción venezolana se sumó, tiempo después, una decisión similar del propio gobierno estadounidense, lo que obligó a las aerolíneas a rediseñar rutas y extender los tiempos de vuelo.
El regreso de ese primer servicio desde Aruba se realizó como AR1095 y también debió realizar una amplia curva para evitar el espacio aéreo venezolano. Como consecuencia, el vuelo demoró 7 horas y 17 minutos, un tiempo mayor al habitual para ese trayecto. En el momento en que se produjeron estas operaciones, los únicos aviones que sobrevolaban Venezuela eran cargueros colombianos y aeronaves de aerolíneas locales.
Más allá de las complicaciones geopolíticas, Aerolíneas Argentinas apuesta a consolidar Aruba como un nuevo destino estratégico en el Caribe, aunque condicionada, por ahora, a un escenario regional marcado por la incertidumbre.