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Opinión y Actualidad

La inteligencia artificial no viene a destruir el trabajo, viene a evolucionarlo

La IA llegó para reordenar, del mismo modo en que lo hicieron la máquina de vapor, la electricidad o Internet. El verdadero riesgo no es la tecnología, sino la falta de regulación, formación y liderazgo para gobernarla.

Hoy 04:44

Por Juan Pablo Chiesa (*), en diario Ámbito
El planteo de algunos sectores, que afirman —sin argumentación férrea ni lógica— que la inteligencia artificial vino o vendrá a destruir el empleo o la industria, parten de una lectura que presenta a la IA como un síntoma de crisis y una amenaza para el trabajo a escala global. Se trata de una visión reduccionista, parcial y proclive al miedo fácil, que confunde transformación con destrucción y cambio tecnológico con colapso laboral.

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Vamos a poner las cosas claras:

    La historia demuestra que la tecnología no destruye empleo en términos netos

Cada gran revolución tecnológica —desde la máquina de vapor hasta la era de la información— provocó temores similares y predicciones de desempleo masivo.

Sin embargo, el progreso técnico reconfigura el empleo pero no lo destruye en términos netos: crea oportunidades en sectores nuevos e impulsa productividad; las olas de mecanización en el pasado ampliaron la economía, antes que achicarla. Además, si algo confirma la historia es que la innovación desplaza pero también crea mercados, industrias y roles que antes ni existían.

    Los despidos no se explican solo por IA — y muchas veces la IA no es la causa real

Informes críticos muestran que: solo una pequeña proporción de despidos es atribuible directamente a la IA. En muchos casos, la IA es utilizada como pretexto para recortes por debilidad en la demanda o exceso de contratación previa.

La narrativa de “AI como verdugo infalible del empleo” está basada en interpretaciones simplistas de datos parciales

En otras palabras, cuando las empresas citan IA como razón, eso no prueba causalidad directa; puede ser más una justificación retórica para estructuras ineficientes.

La IA y automatización no son enemigos del trabajo, sino multiplicadores de valor: no se trata de sustituir trabajadores por máquinas, sino de reubicar la labor humana hacia tareas de mayor valor.

La IA asume tareas repetitivas, rutinarias o peligrosas, liberando a las personas para roles creativos, estratégicos y de supervisión avanzada. En mercados dinámicos, las habilidades humanas complementan la IA, generando nuevos empleos y funciones centrados en la co-creación con máquinas.

Esto no es ciencia ficción: ya hoy existen roles que no existían hace cinco años (especialistas en IA, ética algorítmica, ingeniería de prompts, mantenimiento de sistemas autónomos, etc.). La demanda de talento se desplaza y crece, no se extingue.

La automatización e IA no son un lujo, son una condición de supervivencia para las industrias que desean mantener empleos buenos en un mercado global competitivo.

El foco debe ser la educación y la reconversión, no demonizar la tecnología Si el 2025 está mostrando tensiones en el mercado laboral, es porque el ritmo de cambios es vertiginoso.

Las instituciones educativas y sistemas de capacitación no han seguido la velocidad de la innovación. La respuesta no es frenar la IA, sino invertir en la actualización de habilidades, políticas laborales flexibles y marcos de formación continua. Esto ya se reconoce en informes académicos que destacan la necesidad de replantear el desarrollo de capacidades frente a nuevos paradigmas tecnológicos.

La inteligencia artificial no es una amenaza al empleo: es el motor que impulsa nuevas profesiones, mejora la productividad y libera al ser humano de tareas monótonas. La narrativa de miedo vende titulares, pero en el largo plazo la IA expande el universo laboral, como lo hicieron antes la electricidad, la computación y Internet.

Si queremos prosperar, no podemos temer al cambio; debemos dominarlo, moldearlo y usarlo para fortalecer el trabajo humano, dignificando al ser humano.

(*) Abogado, especialista en derecho del trabajo y políticas de empleo. Diplomado en IA aplicada a la gestión en entornos digitales, analiza el impacto de la inteligencia artificial sobre el empleo y la organización productiva. Investigador y analista del mercado laboral contemporáneo.