Un productor de Añatuya denunció una maniobra millonaria. Tras pactar la venta de un camión por 51.000 dólares, el comprador desapareció, desactivó el rastreo satelital y comenzó a desmantelar el vehículo.
Lo que comenzó como una transacción legal amparada por escribano público ha escalado a un escándalo policial que cruza fronteras provinciales.
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Un vecino de la zona rural de Añatuya, de apellido Villarreal (60), denunció penalmente a un ciudadano de apellido Zarco, con domicilio en Colonia Dora, por una estafa que no solo implica el impago de miles de dólares, sino también el desguace impune de una unidad de transporte pesada.
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La trama comenzó el 2 de enero de 2024. En aquel entonces, la confianza parecía sólida: Villarreal entregó un camión Mercedes Benz 1634 blanco y una carrocería azul por la suma de 51.000 dólares. El acuerdo estipulaba 30 cuotas mensuales, pero el sueño del cobro se transformó en sospecha cuando, tras el pago número 12 en diciembre pasado, el flujo de dinero se cortó en seco.
Zarco no solo dejó de pagar; según la denuncia, sino que también se habría apropiado ilegalmente de un acoplado marca Hermann que Villarreal le había alquilado bajo otras condiciones.
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Para evitar ser localizado, el acusado habría ejecutado una maniobra calculada: arrancó los dispositivos de custodia satelital tanto del camión como del acoplado. Con los equipos "a ciegas", Zarco se habría trasladado hasta la localidad de Ramallo, provincia de Buenos Aires, creyendo que la distancia física le otorgaría impunidad.
La desesperación llevó a Villarreal a realizar su propia investigación, la cual lo condujo hasta el corazón de la provincia bonaerense. Al llegar al domicilio donde se encontraba el sospechoso, el panorama fue devastador. Lejos de encontrar su herramienta de trabajo operativa, halló partes del acoplado ya desarmadas.
En un acto de urgencia, el denunciante ha solicitado a la justicia la restitución inmediata de los bienes antes de que desaparezcan por completo. El inventario de lo sustraído o desmantelado es alarmante: 13 cubiertas y 13 llantas. También 7 arcos de hierro y lonas del transporte "El Asador SRL".
La causa, que ya genera fuerte repercusión en el departamento Avellaneda, está en manos de la Dra. Alejandra Sobrero, fiscal del Juzgado de Añatuya. Las autoridades buscan determinar si existe una red de comercialización de autopartes detrás de este hecho o si se trató de una maniobra desesperada del comprador para capitalizarse a costa del patrimonio ajeno.
Por estas horas, la justicia santiagueña coordina acciones para recuperar los restos del rodado y avanzar sobre la figura de Zarco, quien pasó de ser un vecino con domicilio en la calle San Martín a ser el protagonista de una de las estafas más audaces de la región.