Las Garzas igualaron 2 a 2 al conjunto ecuatoriano en condición de visitante. El astro argentino abrió el marcador para el conjunto estadounidense.
as emociones que genera en la gente ya son conocidas. La presencia de Messi en Ecuador no fue muy diferente a lo que se había visto en Perú y Colombia, los otros dos países que visitó el Inter Miami en su gira por Sudamérica. Ovaciones antes, durante y después de jugar. Eso es lo que genera el 10. Y hasta hace que la gente se pusiera feliz por convertirle a su propio equipo. Sí, porque Leo abrió el arco de la noche en Guayaquil (donde se jugó el denominado “partido de la historia”, tal como lo llamó Atlético Nacional la semana pasada) con un golazo e hizo que los “Meeessi, Meeessi”, bajaran de todos los sectores del estadio. De todas formas, no se llevó el triunfo ante el Barcelona local en el cierre de la gira y empató 2-2.
Si bien al Inter le costó de movida, no sufría y hasta se pudo haber puesto en ventaja con un tiro libre del 10 que el arquero Contreras le tapó bien arriba. Mientras tanto, el público se deleitaba: cada vez que iba a patear un córner, los flashes y ovaciones se hacían sentir. Y vaya si se agigantaron después del pedazo de gol que hizo: agarró la pelota en mitad de cancha, eludió a dos rivales y metió un bombazo cruzado para poner el 1-0 parcial.
Lejos de enojarse, la gente lo aclamó mientras el capitán de la Selección festejaba con sus compañeros. Un rato después, Joao Rojas, el 10 del Barcelona (que jugará la Fase 2 de la Libertadores ante Argentinos), igualó las cosas. Pero no duró mucho: Messi apareció de nuevo y metió un cambio de frente para Germán Berterame, quien puso el 2-1 con un desvío previo en Luca Sosa.
Si bien el local perdía, la fiesta en las tribunas se mantuvo durante el entretiempo. La pirotecnia se hizo notar (al igual que en el final del partido) y la alegría era inmensa. De hecho, se mantuvo en los pocos minutos que Leo estuvo en cancha durante el segundo tiempo: Mascherano lo sacó a los 12 minutos (57’ totales), sin ninguna advertencia física, siendo el partido que menos jugó de la gira (en Lima disputó 62’ y en Medellín 75’).
Ante la cantidad de cambios en los dos equipos, el partido perdió intensidad. Pero cuando parecía que el Inter se lo llevaba, Tomás Martínez, volante surgido en River, selló el 2-2 final. Igual, una vez más, la fiesta se la llevó Messi, quien tendrá el cierre de la preparación el viernes ante Independiente del Valle, en Puerto Rico.