“Vine por el bronce, por el cariño a la justicia”, declaró en Radio Splendid, al explicar que su objetivo es dejar un legado en materia de orden jurídico. También negó internas o desplazamientos y enfatizó: “Javier siempre me apoya; cada vez que hubo un trascendido, salió a respaldarme porque sabe que estoy en cosas delicadas”.
Uno de los ejes más controversiales de su planteo es la modificación del delito de femicidio. El ministro considera que la redacción vigente desde 2012 es “difusa e imprecisa” y plantea una reformulación bajo el concepto de “hombricidio y femicidio”, con el argumento de que la ley no debería estar dirigida exclusivamente a un sexo.
“Si vos derogás el femicidio, inmediatamente 130 personas recuperan la libertad; no va a pasar. Se le da otra forma para que sea justa y proporcional para todos”, aclaró. En ese sentido, explicó que si un hombre es asesinado en un contexto de “desprecio al sexo, aprovechamiento de superioridad, sometimiento o control”, la pena debería ser equivalente a la prevista cuando la víctima es una mujer.
Para el titular de Justicia, la figura actual enfrenta cuestionamientos constitucionales por centrarse solo en la mujer. “El sexo o la tendencia sexual que tengas no puede generar impunidad ni privilegios; somos todos iguales ante la ley”, afirmó.
Cúneo Libarona también defendió la iniciativa para bajar la edad de imputabilidad, al sostener que el contexto social exige una actualización normativa. “Hoy ese chico de 14 años conoce perfectamente lo que hace, sabe qué está bien y qué está mal; actúa con dolo, conocimiento y voluntad”, señaló.
A su juicio, el sistema vigente no brinda respuestas adecuadas a las víctimas. “A las víctimas que les mataron un hijo no les podés decir que el chico de 13 años está al día siguiente en la casa de enfrente en absoluta impunidad; eso es inaceptable”, sostuvo. No obstante, rechazó que la propuesta tenga un enfoque exclusivamente punitivo: “Antes del delito fallaron las políticas públicas y la educación; luego del delito, el Estado debe poner un límite y dar una respuesta a la víctima”.
En el tramo final de la entrevista, el ministro descartó modificaciones en materia de derechos reproductivos. “El aborto se mantiene en la posición que tiene hoy, ya es ley y no hay ningún interés del gobierno en dar marcha atrás”, aseguró.
Con estas definiciones, Cúneo Libarona no solo ratificó su continuidad en el gabinete sino que delineó el rumbo de una agenda judicial que promete abrir debates jurídicos y políticos en los próximos meses.