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Escándalo en la Champions: Vinicius acusó a Prestianni de racismo y se negó a seguir jugando

El partido estuvo frenado durante varios minutos, pero se reanudó al no poder comprobar la acusación contra el argentino.

Hoy 19:26

El partido entre Benfica y Real Madrid, que terminó 1-0 a favor del Merengue por la ida de los playoffs de la UEFA Champions League, quedó marcado por una fuerte denuncia de racismo.

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El brasileño Vinicius Junior acusó al argentino Gianluca Prestianni de haberle dicho “mono” durante una discusión que se produjo inmediatamente después del gol del delantero madridista. El futbolista del Real Madrid se lo comunicó de manera enfática al árbitro del encuentro.

El festejo que desató el conflicto

La jugada se originó a los cinco minutos del complemento, cuando Vinicius marcó un extraordinario tanto y lo celebró con un baile frente a los hinchas del Benfica, junto al banderín del córner. Los jugadores locales interpretaron el gesto como una provocación y reaccionaron de inmediato.

Varios futbolistas del conjunto portugués fueron a increpar al brasileño, entre ellos el capitán Nicolas Otamendi. Sin embargo, el cruce que tomó mayor protagonismo fue el que mantuvo con Prestianni, en medio de un intercambio cargado de tensión y gestos eufóricos.

Intervención del árbitro y el VAR

En medio del tumulto, Vinicius corrió desesperado hacia el árbitro francés Francois Letexier para denunciar el presunto insulto racista. El juez realizó la seña protocolar de racismo y detuvo el partido durante varios minutos a la espera de la revisión del VAR.

Como Prestianni se tapó la boca con su camiseta durante el intercambio, no fue posible constatar la veracidad de la acusación. Tras la revisión, el VAR no encontró pruebas concluyentes y Letexier decidió advertir al futbolista argentino sin aplicarle sanción disciplinaria por ese episodio.

Durante el prolongado parate hubo conversaciones y especulaciones, incluso un intercambio entre Vinicius y el entrenador Jose Mourinho. Desde el banco del Real Madrid intentaron alejar al brasileño del foco de conflicto mientras aguardaban la resolución.

Finalmente, el árbitro llamó a Prestianni —acompañado por Otamendi— para comunicarle que no podía sancionarlo por falta de pruebas. Más tarde, ambos protagonistas verían la tarjeta amarilla: el argentino por una acción de juego y Vinicius por su festejo.

El episodio dejó un clima enrarecido en Lisboa y trasladó la polémica a la previa de la revancha, con un resultado abierto y una tensión que excede lo estrictamente futbolístico.