En el estadio Juan Bautista Gargantini, el elenco de Alfredo Berti se impuso por 3 a 2 en el marco de la sexta fecha del Liga Profesional de Futbol.
Del abismo a la cima en cuestión de minutos. Independiente Rivadavia e Independiente ofrecieron un espectáculo vibrante, de ida y vuelta constante, donde ambos mostraron potencia ofensiva pero también serias grietas defensivas. Fue la Lepra la que terminó celebrando: ganó 3-2 y alcanzó 15 puntos sobre 18 posibles, liderando con autoridad la Zona B del Torneo Apertura.
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El equipo de Gustavo Quinteros tuvo dos caras bien marcadas. En ataque mostró mayor elaboración que en partidos anteriores. Encontró espacios y los aprovechó con la velocidad de Abaldo, hizo participar más a Gabriel Ávalos, que respondió con un golazo de tijera, y contó con un Malcorra más fino en la distribución. En el complemento, el ingreso del colombiano Arias le dio profundidad con centros peligrosos que complicaron al fondo mendocino.
Sin embargo, en defensa el Rojo fue demasiado frágil. Nunca logró controlar a Sebastián Villa, quien desbordó con facilidad por una banda que fue una autopista sin peajes. Tampoco hubo seguridad en el área: Rodrigo Rey no logró imponerse en los centros y la zaga compuesta por Lomónaco y Valdez sufrió ante la presión alta del local. Arriesgaron en la salida y pagaron caro cada error.
La Lepra olió sangre. Alex Arce Sartori (Sartori), autor de un doblete, aprovechó cada desajuste y fue determinante para inclinar la balanza. Independiente Rivadavia tuvo más empuje y convicción en el tramo final. Cuando el Rojo ganaba 2-1 y tuvo chances claras para liquidarlo, falló en la definición. El conjunto mendocino no perdonó y golpeó en los momentos exactos.

Con esta victoria, la Lepra se afirma como líder y confirma que su poder ofensivo puede hacer temblar a cualquiera. Del otro lado, Independiente dejó escapar una gran oportunidad y vio cortado su invicto de nueve partidos. En un torneo corto y cambiante, los errores defensivos se pagan caro. Y esta vez, el que festejó fue Mendoza.
