El evento también se desarrolló en el marco de los 65 años de la Diócesis de Añatuya.
El Colegio Sagrada Familia de Añatuya dejó oficialmente inaugurado el ciclo lectivo 2026 con una ceremonia cargada de emoción, reflexión y un fuerte sentido de pertenencia institucional. Del acto participaron directivos, docentes, estudiantes y numerosas familias que acompañaron el inicio de un nuevo año escolar en la ciudad de Añatuya.
El comienzo de clases adquiere este año un significado especial, ya que se desarrolla en el marco de los 65 años de la Diócesis de Añatuya, profundamente ligada al crecimiento educativo y social de la región. Bajo el lema diocesano 2026, “Habla Señor que Tu servidor escucha”, la comunidad educativa fue convocada a vivir este tiempo con apertura, compromiso y espíritu de servicio.
Durante el acto, la rectora, profesora María José Cañete, destacó el valor histórico y espiritual de este nuevo comienzo. “Iniciamos un nuevo año de trabajo y aprendizaje en un tiempo profundamente significativo para nuestra historia institucional y para nuestra Iglesia”, expresó, al tiempo que subrayó que el aniversario invita a renovar el compromiso con la evangelización, la educación y la promoción humana. En ese marco, recordó la figura de Jorge Gottau, cuyo legado —afirmó— “continúa vivo en cada escuela que educa con fe, justicia y esperanza”.
La rectora remarcó además que, como institución católica, el colegio camina bajo la protección de la Sagrada Familia, modelo de amor, unidad y trabajo, y reafirmó que la misión educativa se centra en brindar una formación integral, articulando el desarrollo intelectual, científico y tecnológico con la dimensión humana, ética y espiritual. “Nuestra tarea es poner siempre a la persona en el centro del proceso educativo”, sostuvo.
Uno de los momentos más significativos fue la bienvenida a los alumnos de 1.º año, quienes inician una nueva etapa en el Nivel Secundario. “Comienzan un camino lleno de desafíos y oportunidades. Esta escuela los recibe con alegría y se compromete a acompañarlos”, señaló Cañete, en medio de un cálido aplauso. El acto concluyó en un clima de esperanza y entusiasmo, con la comunidad renovando su compromiso de transitar el 2026 fortaleciendo la fe, el aprendizaje y los valores que distinguen a la institución.