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País

Nahuel Gallo tras estar preso en Venezuela: “Estuve en un lugar de muchísima tortura”

En una conferencia de prensa, el gendarme argentino habló por primera vez luego de permanecer 448 días detenido en la cárcel El Rodeo 1, en Venezuela, y describió la dureza de su encierro bajo el régimen chavista.

Hoy 16:14

El agente de la Gendarmería Nacional Argentina brindó su testimonio este miércoles en el Edificio Centinela, acompañado por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva; la senadora nacional Patricia Bullrich; el canciller Pablo Quirno; y el jefe de la fuerza, Claudio Brilloni.

Yo soy Nahuel Gallo. Sé que no es fácil estar acá adelante de ustedes. Yo pedí declarar”, comenzó el gendarme ante los medios, admitiendo tener “muy poca información” y aún estar asimilando lo vivido. Agradeció estar “bien de salud” y explicó que actualmente se encuentra sometido a distintos estudios médicos y en proceso de reinserción a la sociedad.

Relato del cautiverio

Sobre su paso por la prisión venezolana, Gallo relató que El Rodeo 1 no es “un lugar muy bueno”, y lo describió como un sitio de “muchísima tortura psicológica”. “Ahí no te avisan qué vas a hacer o qué va a pasar. Es incertidumbre y muchos pensamientos sobre lo que va a pasar”, afirmó. Resaltó además que, debido a su condición de extranjero, no tenían visitas ni llamadas, lo que profundizó la incomunicación.

El gendarme contó también que aún quedan 24 extranjeros esperando ser liberados en ese penal: “Mientras no liberen a los extranjeros del Rodeo, yo no estoy libre”.

Familia y proceso de recuperación

Gallo llegó al país el pasado lunes acompañado por su esposa, María Alexandra, su hijo de 3 años, Víctor, su madre Griselda Heredia y funcionarios nacionales, tras ser liberado por las autoridades venezolanas. Su primer contacto con la familia fue en el aeropuerto, donde fue fotografiado con su hijo en brazos en medio de un fuerte operativo de seguridad.

Desde entonces, permanece resguardado en el edificio de la Gendarmería donde se realizan los controles médicos correspondientes a su estado físico y emocional. En declaraciones previas, su esposa describió el reencuentro como profundamente emotivo y destacó la lucha familiar para lograr su regreso.

Un pedido de visibilización

Aunque se mostró reticente a entrar en detalles sobre las atrocidades vividas en Venezuela, Gallo lanzó un mensaje: “No podemos mirar para otro lado”. Pidió que las organizaciones sociales y de derechos humanos no olviden a quienes todavía están detenidos en cárceles venezolanas y urgió a mantener visibilidad sobre la situación de los presos políticos.

Al finalizar, Gallo se emocionó al hablar de su identidad nacional: “No me daba cuenta, pero gritaba orgullosamente que soy argentino… Era lo único que me hacía sentir en casa”.