Santiago del Estero, Miércoles 29
Mayo de 2024
X
País

Crimen en Recoleta: la peluquería reabrió sus puertas mientras continúa la búsqueda del santiagueño Abel Guzmán

La peluquería Verdini abrió sus puertas tras el crimen del colorista, luego de refacciones que tuvo que realizar el dueño del local.

13/04/2024

La peluquería Verdini, del barrio porteño de Recoleta y en la que tres semanas atrás el colorista Abel Guzmán mató de un disparo en la cabeza a su compañero de trabajo German Medina, volvió a abrir este sábado. Mientras tanto, el asesino continúa prófugo de la Justicia.

El establecimiento, situado en Berutti al 3000, reabrió sus puertas a partir de las 10 y varias de sus clientas comenzaron a atenderse en el escenario del escalofriante crimen, que tiene a su principal sospechoso en calidad de prófugo y con alerta roja de Interpol.

La peluquería Verdini está ubicada casi en la esquina con la calle Austria, es un local mediano con un salón dividido para las zonas específicas de los diferentes trabajos: corte y peinado, color y lavado. En el interior, la recepcionista se limitó a trabajar con la concentración fijada en su computadora y sólo levantó la vista hacia la ventana que está frente a su escritorio en pocas ocasiones. “No quieren hablar”, afirmó la custodia policial que se presentó a primera hora.

El puesto en donde trabajaba Germán Medina se ubica en una de las esquinas del salón, exactamente donde Guzmán le apuntó con un arma y le disparó sin piedad. Seguramente sin saberlo, la primera clienta fue a sentarse allí, a la espera de que una de las peinadoras la prepare para el evento. La misma, comentó ante los periodistas que estaba "todo bien" en la peluquería, luego de ser atendida por una de las empleadas.

Por otra parte, Mónica, la segunda clienta que llegó para teñirse el pelo, dijo que no conocía a Medina y a Guzmán a pesar de que repetía sus visitas desde hace seis meses. Su argumento fue que el cariño y la confianza a su peluquero, Fernando, no le impedía volver a dicha escena. “Para mí es normal volver acá”, reconoció sin tapujos.

Crimen Recoleta Crimen Recoleta

En el transcurso de la mañana, Verdini siguió atendiendo a sus clientas a puertas cerradas, ya que, cada vez que llegaba alguien, uno de los empleados las recibía consultando si tenían turno. Sin embargo, el clima de tensión se sentía en sus miradas de preocupación hacia las ventanas y en la tercera clienta que llegó en un taxi y que tardó unos minutos en bajar. Al presentarse en la entrada, dejó ver su nerviosismo y no dio detalles de su visita más que unos cuantos balbuceos.

La zona en la que ocurrió el crimen parece tranquila. Más allá de las condiciones del clima, no hay mucha circulación en las calles, especialmente los fines de semana. “Es un barrio de gente grande, a ellos no les gusta que vengan los medios y por eso no quieren hablar”, explicó la custodia. Dicha hipótesis se cumplió cuando algunas personas comenzaron a asomarse con curiosidad por la llegada de las cámaras, pero sólo el tiempo suficiente como para alejarse rápido y evitar las preguntas.

“La gente de acá se siente insegura, hay miedo”, comentó Andrés, un joven que trabaja en el kiosco de su tío, ubicado frente a la peluquería. Según explicó, el crimen fue algo que impactó mucho en los vecinos porque generalmente “es muy tranquilo”.

“Después de lo que pasó, vino la policía y estuvieron unos días, pero después no vinieron más. Ahora, hace poco, volvieron a aparecer porque iba a reabrir pero se quedaban hasta las 10 de la noche y no quedaba nadie. No les importa”, apuntó.

Abel Guzmán continúa prófugo: cuál es la hipótesis que maneja la Justicia
Después de apretar el gatillo, Abel Guzmán (43) se escapó por una de las ventanas y no se supo más nada sobre su paradero. A pesar de los múltiples allanamientos y las averiguaciones, se encuentra prófugo hasta el momento. De hecho, Interpol emitió este jueves una alerta roja para encontrarlo y capturarlo.

Según la investigación, se estima que el peluquero habría asesinado al colorista Germán Medina por “un problema que tenían con el formol”. La hipótesis surge de las declaraciones testimoniales que tomó el fiscal a cargo de la causa, Patricio Lugones.

Abel Guzmán Abel Guzmán

La relación laboral entre Guzmán y Medina no era buena, así lo contaron los testigos a los agentes. Supuestamente, la víctima le había avisado al dueño, Facundo Verdini, que el acusado utilizaba formol con las clientas, un producto que está prohibido por su alto grado de toxicidad.

Así fue cómo Verdini bajó de categoría al acusado de asesinato y lo puso como colorista al acusado, y en su lugar, puso a Germán. Los investigadores creen que este habría sido el motivo que desencadenó el crimen.

Por otra parte, investigan si Guzmán sabía tirar, ya que en las imágenes captadas por las cámaras de seguridad del local se lo ve con una postura firme ejecutando un disparo certero.