La Pulga recordó la bronca de Celia Cuccittini cuando la Lepra no se hizo cargo del costo de su tratamiento de crecimiento y explicó el motivo por el cual no se quedó en la pensión del Millonario.
Lionel Messi volvió a repasar uno de los capítulos más sensibles de su historia personal y futbolística. En una entrevista reciente con Luzu, el capitán argentino recordó el tratamiento para suplir el déficit de la hormona de crecimiento que afrontó desde los 11 años y confesó que su madre, Celia Cuccittini, se enojó por la falta de respuestas de Newell’s Old Boys para cubrir los costos.
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El rosarino dio sus primeros pasos en Abanderado Grandoli y luego se sumó a las inferiores de la Lepra, donde firmó su primera planilla en la Asociación Rosarina de Fútbol el 30 de marzo de 1994, con apenas siete años. Todo cambió cuando, tras estudios médicos, se detectó la enfermedad. “Era un proceso costoso. La empresa de mi viejo cubría una parte, pero no alcanzaba. El club dijo que se iba a hacer cargo, pero a mi mamá la hacían ir a buscar la plata y no se la daban”, explicó.
Messi aclaró que el enojo de su madre no fue contra la institución, sino contra “la persona que estaba a cargo en ese momento”. A partir de allí, la relación con Newell’s se fue desgastando y la familia comenzó a buscar alternativas para que el joven pudiera continuar su carrera y su tratamiento.
En ese contexto apareció River Plate. “Hice una prueba, jugué unos minutos contra chicos más grandes y otro día hice varios goles con los de mi edad. Me dijeron que me tenía que quedar en la pensión y que se iban a hacer cargo del tratamiento, pero tenía que ir yo a sacar el pase. Cuando lo fui a pedir, no me lo dieron y ahí se cortó todo”, relató.
La historia dio un giro definitivo el 17 de septiembre de 2000, cuando Messi viajó junto a su padre Jorge a Barcelona para probarse en La Masía. Aunque regresó a Rosario, el club catalán no dudó. Carles Rexach, entonces secretario técnico, sentenció: “Messi viajó para una prueba de 15 días y le sobraron 14”.
Ya instalado en Cataluña, el tratamiento continuó sin sobresaltos. “No fue fácil, pero fui muy responsable. Era una cajita que tenía que estar en la heladera y llevarla a todos lados. Con el tiempo se volvió algo normal y no me afectó en nada”, recordó el ocho veces ganador del Balón de Oro.
Una vez más, Messi dejó en claro que detrás de su carrera extraordinaria hubo sacrificios familiares, decisiones complejas y un camino que pudo haber sido muy distinto, pero que terminó marcando la historia grande del fútbol mundial.