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Murió Fats Fernández, uno de los músicos de jazz más importantes de la Argentina

El legendario trompetista falleció a los 88 años. Había atravesado diversos problemas de salud.

08/01/2026

El trompetista Robert “Fats” Fernández, considerado una de las figuras más destacadas y queridas del jazz argentino, murió ayer a los 88 años. Su trayectoria dejó una marca profunda en la música nacional y lo posicionó como un referente indiscutido del género.

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Nacido en el barrio porteño de La Boca el 7 de junio de 1937, Fernández inició su vínculo con la música en la escuela primaria, donde aprendió a tocar la corneta. A los 17 años integró el grupo The Georgian’s Jazz Band, inicio de una carrera que lo llevó a compartir escenario con Ray Charles, Dizzy Gillespie, Chick Corea, Paquito D’Rivera, Arturo Sandoval y los hermanos Marsalis. Astor Piazzolla lo definió como “el Troilo de la trompeta” por su fraseo y su lirismo profundamente porteño.

En una entrevista de 2002, Fernández —que estaba por cumplir 65 años— recordó su acercamiento temprano al instrumento que marcaría su vida. “Soy trompetista, ya lo era antes de tocar”, afirmó. Contó que su educación musical comenzó en el colegio San Juan Evangelista de la Obra de Don Bosco, donde aprendió corneta gracias a la disponibilidad de instrumentos. “Mi vida ya era la música… el colegio me lo permitió”, expresó. También destacó la labor del maestro Bardera, quien lo introdujo formalmente en la música.

Fats Fernández Fats Fernández

Su hermano mayor fue otra influencia decisiva: tocaba el tambor en una banda, lo que despertó en él un fuerte interés por la música. Recordaba que, a los ocho años, podía imitar con la boca a toda una orquesta: trompetas, contrabajo, tambores y platillos. “Era mi pasatiempo”, decía.

A los 13 años inició la secundaria en el comercial Joaquín V. González y su madre le regaló una corneta con pistones Cuenow. En 1952 comenzó a tocar en grupos. Su primera experiencia fue con un sobrino de Piazzolla, Malatto (piano), y Villarino (batería). Luego formó parte de los American Boys, su primer grupo estable, junto a Alfonso Ferramosca (piano) y Luis Schiaris (clarinete). Debutaron en el Centro Unión de La Boca, etapa en la que Fernández se adentró definitivamente en el jazz.

Sobre su formación instrumental, mencionó a José Granata, Wilfredo Cardozo, Carlos Constantini, Rubén Barbieri (hermano del Gato) y el Cholo Rosini, de quienes tomó elementos que moldearon su estilo. También señaló la influencia de Louis Armstrong y Bobby Hackett.

Durante su juventud, un disco de Dizzy Gillespie lo impresionó profundamente, pero aseguró que su gran impacto musical ocurrió en Montevideo, en el Palacio de la Música, durante un viaje con la Georgia Jazz Band. Allí escuchó por primera vez a Charlie Parker. “Fue un sacudón”, dijo al describir aquel disco con arreglos de cuerdas junto a Buddy Rich, Ray Brown y Stan Freeman.

La muerte de Fats Fernández deja un vacío enorme en el jazz argentino, pero su legado continúa vivo en las generaciones de músicos que lo reconocen como maestro e inspiración.

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