Sebastián Da Silva, legislador del Partido Nacional, fue filmado usando el celular durante una sesión del Senado. La imagen se viralizó en redes sociales y desató fuertes críticas. Su respuesta no tardó en llegar.
El senador uruguayo Sebastián Da Silva, referente del Partido Nacional, quedó envuelto en una fuerte polémica este jueves luego de ser captado por las cámaras mirando fotos de Zaira Nara en plena sesión del Senado de Uruguay. La imagen, que se viralizó rápidamente en redes sociales, lo muestra scrolleando en su celular publicaciones de la modelo y conductora argentina.
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El episodio generó una ola de cuestionamientos en plataformas digitales, donde numerosos usuarios pusieron en duda el desempeño de los funcionarios públicos y el uso del tiempo dentro del recinto parlamentario.

Lejos de pedir disculpas, Da Silva utilizó su cuenta oficial de X (antes Twitter) para responder a las críticas y confrontar a quienes lo señalaron por su conducta. “Me cancelan por ver cómo Zaira fue a una fiesta. La izquierda en modo desespero”, escribió el legislador, vinculando los cuestionamientos a una supuesta persecución política por parte de sus opositores.
Las declaraciones del senador no hicieron más que alimentar la controversia. Su posteo alcanzó rápidamente miles de visualizaciones y generó opiniones divididas: mientras algunos usuarios lo calificaron duramente y consideraron inadmisible su actitud en plena sesión, otros sostuvieron que se trató de una distracción momentánea y que la exposición fue exagerada.

Sebastián Da Silva, apodado “el Negro”, es productor agropecuario y licenciado en Relaciones Internacionales, y se caracteriza por su perfil mediático alto y sus posturas públicas en defensa del sector rural. No es la primera vez que protagoniza cruces virales en redes sociales o controversias que trascienden el ámbito político.
La escena reavivó el debate sobre el uso del celular en el Parlamento, la conducta de los representantes públicos y los límites entre lo privado y lo institucional, con Zaira Nara involuntariamente en el centro de una polémica que cruzó fronteras.