La beba permanece internada en neonatología con controles estrictos, mientras se activaron protocolos médicos, judiciales y de protección de derechos ante un caso que generó conmoción en la comunidad.
La detección de cocaína en una recién nacida en el Hospital Regional José Antonio Ceballos de Bell Ville desató una alerta sanitaria en la provincia de Córdoba y forzó la activación inmediata de los protocolos médicos, legales y sociales vigentes para este tipo de episodios.
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Hace dos días, la madre fue sometida a una serie de controles de rutina tras el parto. Allí, los análisis toxicológicos realizados arrojaron un resultado positivo. Por lo tanto, se le realizaron los mismos a la menor, que confirmaron la presencia de la misma sustancia.
Según informó El Doce TV, la menor permanece internada en neonatología, bajo un monitoreo riguroso y con controles permanentes orientados a detectar posibles complicaciones asociadas a la exposición prenatal a sustancias psicoactivas.
José María Ruíz, director del hospital, explicó a Cadena 3: “El seguimiento es permanente. Hay que evaluar posibles consecuencias como daño neurológico, problemas respiratorios o renales. La cocaína es una sustancia que provoca efectos graves en adultos; en un recién nacido, sin defensas, el impacto puede ser mayor”.
En las últimas horas, la salud de la beba se mantiene estable, aunque los especialistas admiten que el riesgo no está descartado.
Los médicos insisten en que la intervención temprana busca reducir las secuelas, ya que la cocaína atraviesa la placenta, exponiendo al feto durante el embarazo. La situación ameritó que el equipo de neonatología multiplique los controles médicos y que la menor reciba asistencia adaptada a su cuadro.
Desde el hospital confirmaron que el caso ya está judicializado y que el abordaje involucra la coordinación con los organismos provinciales de niñez.
La respuesta institucional implicó la notificación inmediata a la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf), que se involucró en la protección integral de los derechos de la niña y en la definición del futuro familiar, una vez que se evalúe el alta médica.
Al revisar la historia clínica, los profesionales constataron antecedentes de consumo de drogas en la madre, un dato clave para orientar la estrategia de intervención. “Nuestro compromiso es ayudar tanto al bebé como a la mamá”, enfatizó Ruíz, señalando que el acompañamiento no se restringe al plano médico. El hospital dispuso la intervención de psicólogos y psiquiatras para la madre y su entorno, reflejando un protocolo integral para tratar adicciones y sus consecuencias en el núcleo familiar.
“Es una noticia dolorosa para el hospital. Somos una ciudad chica y estos hechos causan tristeza y preocupación. Lamentablemente, es algo que se viene repitiendo cada vez con más frecuencia”, aseguró el director, tras describir cómo estos episodios conmocionan a una comunidad acostumbrada a la atención especializada, pero no a situaciones tan graves en recién nacidos.