La cantante contó en la mesa de Mirtha que a su bisabuelo lo mató un rayo y repasó recuerdos íntimos de su familia, el rol clave de sus abuelos y el profundo vínculo que marcó su camino artístico.
Soledad Pastorutti sorprendió en el primer programa de Mirtha Legrand en Mar del Plata al contar que a su bisabuelo lo mató un rayo, durante una charla animada junto a Lucía y Joaquín Galán, integrantes de Pimpinela. El encuentro se produjo en Mar del Plata durante el programa conducido por Mirtha Legrand y destacó por la interacción espontánea entre ambas artistas. Al recordar sus raíces, Pastorutti resaltó la influencia fundamental de sus padres y de su abuela materna en su carrera musical. “Fueron quienes más nos impulsaron y se entendían muy bien”, afirmó.
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Su hermana Natalia también formaba parte de estas reuniones familiares. Tras las comidas de los domingos, la costumbre era cantar y sus seres queridos las acompañaban cuando se presentaban en distintos lugares.
La artista describió cómo era su abuela paterna: “Muy criada a la antigua, poco cariñosa”. Compartió entonces el recuerdo doloroso de la impactante muerte de su bisabuelo: “A su papá lo mató un rayo, en el campo”.
La anécdota provocó la risa inmediata de Lucía Galán, que enseguida intentó disculparse. Pastorutti respondió con naturalidad y una sonrisa: “No, está bien, yo también me he reído”. Joaquín Galán, presente en la charla, quiso saber más detaalles y obtuvo la sencilla explicación de la cantante: “Lo partió un rayo”.
Acto seguido, Soledad contó que este hecho trágico formaba parte de un relato transmitido por generaciones en su familia. “Siempre tenían miedo a todo, a cruzar la calle, etc”. Entonces, Lucía acotó que “todo tiene una razón por ese final tan dramático de su bisabuelo”.
Sobre el final, Pastorutti reflexionó acerca de las huellas que dejaron estas historias en el ánimo de su familia y cómo su padre supo mirar la vida desde una perspectiva diferente, alejándose de los viejos temores que marcaron a las generaciones anteriores. “Era un distinto”, aseguró con cariño.
El amor y el agradecimiento de Soledad a su abuela
A casi un año del fallecimiento de Valeria Zacchino, figura fundamental en la formación de las hermanas Soledad y Natalia Pastorutti, el dolor persiste en su familia. El vínculo con su “nona”, motor en la vida artística y personal de ambas, se transformó en un ausente presente en cada recuerdo y homenaje, según compartieron en el programa emitido por El Trece.
Soledad relató una de las huellas más profundas que dejó La Valeria. En sus palabras, reflejadas tanto en la televisión como en redes sociales, la artista expresó: “Vale de mi vida, no puedo creer que ya no te tengo. Qué rápido pasa todo, qué injusta se me hace esta despedida. Cómo no agradecer tu hogar de puertas y ventanas abiertas, tu comida multiplicada, tu generosidad siempre y para todos”. Las hermanas reeditaron este sentimiento en la conversación televisiva, hace unos meses, reconociendo que la pérdida sigue siendo un duelo abierto.
El recuerdo de la abuela fue el punto de partida para que Soledad compartiera una memoria familiar: “Mi papá y mi abuela materna eran almas gemelas. Se llevaban muy bien, a pesar de ser suegra y yerno, y se entendían muy bien. Fueron los dos que más nos impulsaron. Terminábamos de comer los domingos y nos hacían cantar. Y teníamos que ir a algún lado y ella acompañaba. Esa cosa tan necesaria a veces, porque yo siempre digo que si no hubiese sido por ellos, nosotras no sé si tendríamos esa confianza en nosotras mismas. Yo no me imaginaba siendo artistas”, contó la intérprete.