Son siete los integrantes de la banda, entre oficiales activos, ex y aspirantes a la Gendarmería, que están siendo sometidos a juicio por haberles hallado 334 kilos de cocaína.
El caso de los gendarmes llegó a juicio. El Tribunal Oral Federal 2 de Salta, desde mediados de diciembre, juzga a la organización criminal detenida tras los dos operativos en los que las autoridades secuestraron un total de 334 kilos de cocaína. Durante el debate se conoció que los acusados organizaron sus movimientos a través de un grupo de Whatsapp llamado Los Peluches, donde compartían audios y videos con instrucciones precisas para ocultar la droga en vehículos y eludir controles.
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Según el portal Fiscales, la red delictiva quedó al descubierto tras el hallazgo de 302 kilos de cocaína el 19 de mayo de 2024 en la ruta provincial 5, a la altura de la localidad de General Pizarro, en el departamento salteño de Anta.
En ese operativo, efectivos de la Gendarmería Nacional interceptaron una camioneta Volkswagen Amarok conducida por Diego Hernán Delgado, quien tras identificarse como cabo primero de la fuerza reconoció que transportaba estupefacientes.
La droga, distribuida en 293 paquetes, marcó el inicio de una investigación que expuso una compleja red. Según el informe del Ministerio Público Fiscal, la organización contaba con el apoyo logístico y el conocimiento operativo de varios gendarmes, algunos en actividad y otros separados de la institución.
En la acusación presentada por el fiscal Toranzos y su equipo, se identificó a Jonathan Leonel Ostapowicz y Adrián Emilio Escarlata como los líderes de la organización. Ostapowicz, comerciante, y Escarlata, exonerado de la Gendarmería, coordinaban los movimientos y asignaban roles específicos a los demás integrantes.
El expediente judicial detalla que Richar Ariel Delgado, hermano de Diego Hernán, había sido dado de baja tras ser sorprendido con 600.000 dólares en su vehículo, mientras que Gabriel Osvaldo Ruíz Apaza y Francisco Agustín Flores se encontraban próximos a ingresar a la fuerza.
Tras el secuestro de los 302 kilos de cocaína en el asiento trasero y la caja de la camioneta Amarok conducida por Diego Delgado, se descubrió que el gendarme Federico Rubén Batista estaba implicado por haber trasladado ese vehículo desde la provincia de Misiones a Buenos Aires días antes del operativo y siguiendo instrucciones de Ostapowicz.
Batista declaró que desconocía el destino ilícito del rodado y que solo le hizo un favor a un amigo, aunque la fiscalía desestimó su versión tras comprobar que viajó sin autorización de sus superiores y omitió informar el traslado.
El segundo operativo, realizado el 26 de octubre de 2024, expuso una nueva modalidad. Gendarmes interceptaron una camioneta Toyota y una Volkswagen Amarok, vehículos que circulaban en tándem y eran vigilados por los investigadores. Escarlata conducía uno y fue detenido en el puesto fijo de la localidad de El Naranjo, donde los gendarmes hallaron 31 kilos de cocaína ocultos en la rueda de auxilio, en el momento del procedimiento, Escarlata destruyó uno de sus teléfonos celulares.