X
País

A 20 años del Robo del Siglo: el meticuloso golpe millonario al Banco Río que se resolvió por una infidelidad

Un día como hoy, en 2006, la historia criminal argentina sumó uno de los robos más impactantes con rehenes, armas de juguete, un túnel subterráneo y una fuga de película, se llevaron millones.

Hoy 09:00

A 20 años del Robo del Siglo, el asalto al Banco Río de Acassuso sigue siendo uno de los hechos criminales más impactantes de la historia argentina. Ocurrió el 13 de enero de 2006 y combinó planificación, audacia y una fuga cinematográfica que dejó perplejo al país, hasta que un despecho amoroso desmoronó lo que parecía un plan perfecto.

HACÉ CLICK AQUÍ PARA UNIRTE AL CANAL DE WHATSAPP DE DIARIO PANORAMA Y ESTAR SIEMPRE INFORMADO

Un viernes 13 de enero de 2006, cerca del mediodía, un grupo de delincuentes ingresó a la sucursal del Banco Río ubicada en la localidad bonaerense de Acassuso. Lo que parecía un asalto más se transformó rápidamente en un operativo sin precedentes, marcado por la calma de los ladrones y la tensión de una negociación que se extendió durante horas.

Dentro del banco quedaron 23 personas como rehenes. Mientras afuera se desplegaba un fuerte operativo policial, las negociaciones avanzaban de manera intermitente con un hombre apodado “el hombre del traje gris”, quien se presentaba como el líder del grupo. Cada intento de resolución parecía cercano, pero siempre se dilataba.

En un momento clave, los asaltantes anunciaron que se entregarían y solicitaron pizzas como almuerzo. La policía bonaerense aceptó el pedido y aceleró su llegada. Sin embargo, esa aparente rendición era parte del plan: mientras se ganaba tiempo, la banda escapaba por un túnel subterráneo que había sido construido durante tres meses desde una propiedad cercana.

Cuando el Grupo Halcón ingresó a la sucursal, descubrió que el banco estaba vacío. Los delincuentes habían huido con 143 cajas de seguridad, cuyo contenido fue estimado en unos 19 millones de dólares. Para facilitar la fuga, activaron el sistema de inundación de la bóveda, lo que les permitió desplazarse por el túnel en gomones inflables.

Antes de desaparecer, dejaron un mensaje burlón que se volvió icónico: “En barrio de ricachones, sin armas ni rencores, es solo plata y no amores”. La huida se completó con una camioneta Volkswagen Combi, adaptada con una abertura de 50 por 90 centímetros en el piso trasero. Para no dejar rastros, la habían adquirido con un DNI falso.

El vehículo fue abandonado a unas 14 cuadras del banco, justo sobre una tapa de alcantarilla conectada al túnel subterráneo. El golpe, calificado como el más ingenioso de la historia criminal argentina, parecía impecable.

Un plan que se agrietó por una infidelidad

Sin embargo, con el correr de los días, el plan comenzó a mostrar fisuras. En febrero de 2006 cayó el primero de los integrantes: Rubén Alberto de la Torre, de 52 años, fue detenido con 15 mil dólares y un arma. La clave de su captura fue una denuncia realizada por su entonces esposa, quien descubrió que mantenía una relación extramatrimonial.

Durante el allanamiento a su domicilio, la policía encontró 900 mil dólares, 30 mil euros, 80 mil pesos y ocho kilos de joyas. Esa infidelidad terminó siendo el hilo del que se tiró para desarmar toda la banda.

Poco después, el 1° de marzo, Luis Mario Vitette Sellanes se presentó voluntariamente en Aeroparque tras arribar desde Uruguay. Identificado como el cerebro técnico del golpe y el constructor del túnel, era nada menos que el enigmático “hombre del traje gris”.

Once días después del primer arresto, la investigación sumó otro nombre clave. José Julián Zalloecheverría, chofer de la camioneta utilizada en la fuga, fue detenido luego de gastar su parte del botín en la compra de un vehículo 0 kilómetro. La Justicia lo envió a la cárcel de Florencio Varela, donde ya se encontraba detenido uno de sus hijos.

El último en caer fue Fernando Araujo, capturado el 10 de abril mientras se refugiaba en una carpa en un paraje rural de la provincia de San Juan. Con su detención, la banda quedó completamente desarticulada y el caso terminó de cerrarse en el plano judicial.

El juicio contra los integrantes del Robo del Siglo comenzó en febrero de 2010. Las condenas oscilaron entre los 9 y los 21 años de prisión, aunque ninguno cumplió la totalidad de las penas impuestas. Con el paso del tiempo, recuperaron la libertad y algunos lograron reconstruir su vida, mientras el caso se transformó en un fenómeno mediático que incluso llegó al cine con la película 'El Robo del Siglo' (2020), protagonizada por Guillermo Francella, Diego Peretti, Luis Luque y Pablo Rago.