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Policiales

“Todos secos”: una trabajadora sexual denunció que no le pagaron los servicios

El anfitrión tuvo su noche feliz y sumó a dos amigos en una vivienda del barrio Ejército Argentino, pero ninguno tenía dinero. El enojo verbal de la trabajadora fue contenido por policías y una pareja de ancianos terminó pagando para frenar el escándalo.

13/01/2026

Una noche que prometía placer terminó en un verdadero bochorno familiar y policial. Una pareja de octogenarios debió desembolsar $20.000 para ponerle fin al furioso reclamo de una trabajadora sexual, luego de que su hijo y dos amigos se declararan “secos” tras haber usufructuado sus servicios.

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Según consta en actuaciones policiales, el episodio tuvo lugar en una vivienda del barrio Ejército Argentino, donde un sujeto de unos 30 años habría contratado a una “chica de la noche”, oriunda del barrio Reconquista.

El acuerdo inicial contemplaba un encuentro privado. La joven llegó pasada la medianoche, vestida para la ocasión, y fue recibida con un abrazo por el “cliente”. La transacción quedó sellada, pero el anfitrión, envalentonado, llamó a dos amigos con la intención de sumarlos a la fiesta.

En un primer momento, la trabajadora se negó. Sin embargo, ante la insistencia del dueño de casa y la promesa de una ganancia triple, terminó accediendo.

Todo se vino abajo cuando, tras besos y arrumacos, los tres amigos confesaron no tener dinero. “Son unos hdp”, habría sido uno de los insultos más suaves lanzados por la mujer, quien advirtió: “No me voy si no me pagan”.

El clima se tornó tenso y un vecino, alertado por los gritos, llamó a la policía. En cuestión de minutos, patrulleros se hicieron presentes en el lugar.

Con los vecinos observando desde las ventanas, los padres del joven —ambos de más de 80 años— abrieron la puerta. La trabajadora sexual descargó su bronca verbal contra los tres muchachos, mientras los uniformados sugerían una solución económica para calmar los ánimos.

Avergonzados y superados por la situación, los ancianos se retiraron a una habitación, reunieron sus escasos ahorros y lograron juntar $20.000, suma que fue entregada a la mujer.

Tras ello, la policía se retiró del lugar, llevándose a la “dama”, que de prometer placer al trío pasó a convertirse en una verdadera pesadilla para los ancianos dueños de casa.