La vecina provincia cerró octubre con 122.300 trabajadores en ese sector registrado. Es uno de los distritos con mayor caída laboral, con una merma interanual del 4,6%.
El mercado laboral formal de Salta atraviesa uno de sus momentos más delicados de los últimos años. De acuerdo con los últimos datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), elaborados por la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social del Ministerio de Capital Humano, en octubre pasado en la provincia se contabilizaron 122.300 trabajadores asalariados registrados en el sector privado, lo que representó una caída del 4,6% respecto del mismo mes de 2024.
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En términos absolutos, la contracción equivale a la pérdida de alrededor de seis mil puestos de trabajo privados formales en doce meses. Esto ubicó a Salta entre las jurisdicciones con peor desempeño del país. Solo Santa Cruz (con una merma interanual del 10,1%) y Chubut (-5,4%) registraron retrocesos más profundos, mientras que Misiones mostró una caída de magnitud similar (-4,5%).
La dinámica negativa también se observa en la evolución mensual. En comparación con septiembre de 2025, el empleo privado formal en Salta perdió cerca de 800 puestos con relación a octubre.
En retroceso
Si bien el informe del SIPA no desagrega el impacto sectorial por provincia, el comportamiento nacional permite inferir los principales focos de ajuste. A nivel país, durante octubre la caída del empleo privado fue generalizada en la mayoría de las ramas productivas, con descensos relevantes en industrias manufactureras (-0,6%), construcción (-0,5%) y explotación de minas y canteras (-0,5%).
En la comparación interanual, precisa El Tribuno de Salta, la minería mostró uno de los retrocesos más pronunciados, con una baja del 8,5% a nivel nacional, junto con la industria manufacturera (que retrocedió un 2,7%) y la intermediación financiera (-2,2%). La incidencia de estos sectores en la estructura económica de Salta ayuda a explicar la magnitud del impacto sobre el empleo formal privado en la provincia.
Panorama nacional
El escenario local se inscribe en un contexto nacional igualmente adverso. En octubre del año pasado, el total de trabajadores registrados en el país ascendió a 12,8 millones de personas, con una caída mensual del 0,3% y una reducción interanual del 3,6%. El porcentaje es equivalente a una pérdida de casi 472 mil trabajadores en el sistema formal argentino, tanto en la parte privada como estatal.
Dentro de ese total, el empleo asalariado registrado del sector privado alcanzó los 6,19 millones de trabajadores, con una baja del 0,3% mensual y del 0,9% interanual, lo que implica la desaparición de más de 58 mil puestos formales en un año. El informe oficial señala que, tras una recuperación parcial y breve a fines de 2024, el empleo privado volvió a mostrar variaciones negativas durante los últimos cinco meses, acumulando una pérdida de 71 mil puestos entre junio y octubre de 2025.
Pymes bajo presión
En el plano local, la contracción del empleo formal se combina con un deterioro creciente del entramado empresario. El cierre de alrededor de mil pequeñas y medianas empresas en Salta refleja el impacto de la retracción del consumo y el aumento sostenido de los costos operativos. El dato fue aportado por Gustavo Acuña, secretario de la Cámara Pyme de Salta, quien describió un escenario de ventas en baja, presión impositiva y crecientes dificultades para sostener la actividad formal.
"Estamos cerca de las mil pymes que han bajado la persiana", afirmó Acuña en Radio Salta, el martes pasado, al señalar que la provincia absorbió aproximadamente el 12% de los cierres registrados a nivel nacional. Según explicó, muchas de esas empresas se vieron obligadas a despedir personal, mientras que otras optaron por abandonar la formalidad como estrategia de supervivencia.
De acuerdo con el dirigente empresario, el deterioro del consumo interno se combina con un aumento permanente de los costos fijos. Las subas en tarifas de servicios públicos, impuestos nacionales, provinciales y municipales, y alquileres conforman, según describió, una "tormenta perfecta" para las pymes, con impacto directo sobre el nivel de empleo registrado en la provincia.