Un truco simple de cocina que ayuda a mejorar la forma, la textura y el resultado final del huevo frito sin alterar su sabor.
En la cocina, muchas veces los mejores resultados llegan de la mano de pequeños trucos. Cambios mínimos en una receta clásica pueden mejorar notablemente la textura, el aspecto y hasta la percepción del sabor, sin complicar la preparación.
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En ese camino, chefs y especialistas en gastronomía vienen recomendando un gesto tan sencillo como efectivo: agregar unas gotas de vinagre a la sartén al momento de freír huevos.
Aunque pueda parecer extraño, este tip tiene una explicación científica y se volvió cada vez más popular por los resultados que ofrece.
Por qué poner vinagre al freír huevos
De acuerdo a expertos culinarios citados por El Universal y El Diario NY, el ácido acético del vinagre interviene en la coagulación de las proteínas de la clara, lo que permite que el huevo conserve mejor su forma, se cocine de manera más pareja y logre una textura más agradable.
Este recurso se aplica tanto en huevos fritos tradicionales como en versiones más suaves, semicocidas o cercanas al escalfado, donde se busca una clara compacta y una yema tierna.
Además de mejorar la cocción, el vinagre optimiza el aspecto visual del huevo: reduce la dispersión de la clara, evita bordes irregulares y favorece un acabado más prolijo.
Beneficios de añadir vinagre al freír huevos
- Agregar una mínima cantidad de vinagre en la sartén puede aportar varios beneficios:
- Compacta la clara: acelera la coagulación de las proteínas y evita que se desparrame, logrando bordes más definidos.
- Mejora la textura: reduce burbujas y ondulaciones, aportando una superficie más lisa y uniforme.
- Conserva una yema más cremosa: ayuda a distribuir mejor el calor y disminuye la sobrecocción en los bordes.
- Realza el sabor de forma sutil: en dosis pequeñas, aporta una nota aromática suave sin invadir el gusto del huevo.
- Reduce la sensación de grasa: el contraste ácido equilibra el aceite y deja una percepción más liviana.
- Optimiza huevos revueltos suaves: contribuye a una textura más ligera y aireada, similar a técnicas profesionales.
- Facilita una cocción más controlada: favorece una clara delicada y estable.
- Acerca el resultado al huevo poché: reproduce parte del efecto del vinagre en el escalfado, pero aplicado al frito.
Cómo usar vinagre correctamente al freír huevos
- Agregar unas gotas o hasta media cucharadita de vinagre durante la cocción.
- Usarlo junto con aceite (no lo reemplaza).
- Optar por vinagres suaves: blanco, de manzana o de vino claro.
Consejos prácticos
- Incorporarlo cuando el huevo ya esté en la sartén, para que actúe sobre la clara.
- Mantener fuego medio para evitar bordes quemados.
- Probar primero con cantidades mínimas y ajustar según el gusto personal.