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Primeros datos de la autopsia a la mamá y su hijo hallados muertos en un hotel de Recoleta

Gisela Mercedes De Yurka y su hijo Gabriel Saru Ovejero fueron encontrados en la bañera. La Justicia cree que fue un homicidio seguido de suicidio.

Hoy 13:56

La investigación por el macabro hallazgo de los cuerpos de una mujer de 41 años y su hijo de 7 en un hotel del barrio porteño de Recoleta avanza y en las últimas horas se dieron a conocer más datos que podrían dar algo de luz sobre lo que ocurrió: los primeros exámenes forenses.

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El personal de la Policía Científica que examinó ambos cadáveres en el lugar del hallazgo descubrió, entre varias cosas, que la mujer presentaba 11 heridas cortantes en ambos antebrazos y dos cortes en el cuello. Todas fueron autoinfligidas.

Respecto del cuerpo del niño, los médicos descubrieron que presenta características de haber sido asfixiado, posiblemente por sumersión. Además, notaron la presencia de “un hongo de espuma de color rojo amarronado en las vías aéreas”.

Presumen que la muerte del chico se produjo antes que la de su mamá, aunque la causa del fallecimiento todavía no pudo ser establecida. Por eso, ahora será importante el resultado final de la autopsia.


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El hallazgo se produjo el mediodía del viernes en un inmueble ubicado en la calle Marcelo T. de Alvear al 1300. Según informaron fuentes policiales a este medio, el gerente del hotel avisó a la Policía de la Ciudad después de que el personal del establecimiento ingresó a la habitación al notar que la mujer y el niño no habían realizado el check-out en el horario previsto ni respondían a los llamados. Ambos se habían registrado el día anterior.

Cuando los empleados accedieron al cuarto, encontraron a la mujer y al menor en el interior de la bañera. No presentaban signos vitales. Luego, al revisar el lugar, los agentes constataron que no había ingresos violentados y que la habitación no estaba revuelta.

En el baño los investigadores encontraron un bisturí en una jabonera y dos jeringas de insulina.

La causa quedó a cargo de la Fiscalía Criminal Correccional N°59, conducida por la fiscal Laura Belloqui, con la intervención de la secretaria Alejandra López San Miguel, quienes dispusieron iniciar actuaciones por averiguación de causales de muerte.

Por el momento, la Justicia investiga la hipótesis de un homicidio seguido de suicidio, aunque todavía no se descartan otras posibilidades.

Quiénes eran las víctimas

Las fuentes consultadas precisaron que la mujer se llamaba Gisela Mercedes De Yurka, de 41 años, y su hijo Gabriel Saru Ovejero, de 7. Ambos tenían domicilio en la localidad bonaerense de González Catán, partido de La Matanza. Gisela era docente y había trabajado en la Asociación Civil Hogares del Espíritu Santo, el Colegio San Mauricio y el Instituto Nuestra Señora del Hogar.

Familiares y allegados habían reportado la desaparición de ambos este jueves a través de redes sociales. Publicaron una foto de madre e hijo junto al siguiente mensaje: “Los buscamos. Faltan de su domicilio desde el día 15/01/26 por la tarde”.

Nadie lo sabía, pero Gisela y su hijo se habían registrado en el hotel Ker de Recoleta con la intención de pasar una sola noche.

En su cuenta de Facebook, Gisela solía compartir imágenes con su hijo y expresaba su cariño en distintas publicaciones. “Mi vida... mi todo”, había escrito en uno de los posteos en los que se los ve a ambos sonrientes. De Yurka Vivía junto a su hijo Gabriel, de 7 años, en un domicilio del barrio Independencia.

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