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“Hay que romperles la espalda a los sediciosos”: el líder supremo de Irán habló de las protestas

La máxima autoridad justificó la represión y acusó a Trump por las muertes. "Es hora de buscar un nuevo liderazgo para Irán”, respondió el estadounidense.

Hoy 09:45

El líder supremo iraní, Alí Khamenei, sostuvo que las autoridades “tienen la obligación de romperles la espalda a los sediciosos” y culpó al presidente estadounidense Donald Trump por los miles de muertos en la represión de la reciente ola de protestas.

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“No pretendemos llevar al país a la guerra, pero no perdonaremos a los criminales domésticos (...) como tampoco perdonaremos a los criminales internacionales, peores que los criminales domésticos”, dijo a un grupo de simpatizantes reunidos con motivo de una festividad religiosa.

“La nación iraní debe romperle la espalda a los sediciosos, de la misma forma que quebró la sedición”, agregó.

Por su parte, Trump llamó abiertamente este sábado a poner fin al régimen de Khamenei y a buscar una nueva conducción política para Irán. “Es el momento de buscar un nuevo liderazgo para Irán”, afirmó el mandatario norteamericano en una entrevista concedida al medio estadounidense Politico.

Según el líder republicano, Khamenei es “culpable de la completa destrucción del país y del uso de la violencia a niveles nunca vistos antes”. Trump sostuvo que, para que Irán pueda seguir funcionando, su dirigencia “debería concentrarse en la correcta administración del país, como hago yo en Estados Unidos, y no en matar a miles de personas para mantenerse en el poder”.

“Es un hombre enfermo que debería gobernar su país de manera apropiada y dejar de matar gente. Su país es el peor lugar del mundo para vivir debido a su pésimo liderazgo”, remarcó Trump, endureciendo aún más su retórica contra el régimen iraní.

Trump había adoptado el viernes un tono más conciliador diciendo que “Irán canceló la ejecución de más de 800 personas” y agregando que “respeto mucho el hecho de que lo cancelaron”. No aclaró con quién habló en Irán para confirmar el estado de las ejecuciones planeadas. Y sus comentarios fueron una señal de que podría estar alejándose de un ataque militar.

Pero con las declaraciones de este sábado resurgió el contexto de máxima tensión entre Washington y Teherán, marcado por la represión de las protestas internas en Irán, el estancamiento de las negociaciones nucleares y el recrudecimiento de los conflictos en Medio Oriente.

Protestas en Irán
Desde el 28 de diciembre, Irán se vio sacudido por una ola de protestas, que comenzaron entre comerciantes disgustados con la crisis económica en el país, y pronto derivaron en una movilización contra el régimen teocrático vigente desde la revolución de 1979.

Las autoridades iraníes, que califican las protestas de “terroristas” y acusan a Estados Unidos de instigarlas, desataron una campaña de represión que según la ONG Iran Human Rights (iranhr.net), con sede en Noruega, dejó al menos 3428 muertos. El gobierno cortó además internet desde el 8 de enero.

Khamenei aprovechó su discurso para cargar contra Trump, quien había amenazado con atacar a Irán si el régimen comenzaba a ejecutar a algunos de los manifestantes detenidos.

“Consideramos al presidente estadounidense culpable de los muertos, los daños y las acusaciones formuladas contra la nación iraní”, dijo el ayatollah, en el poder desde 1989.

“Todo esto fue una conspiración estadounidense”, añadió, y dijo que “el objetivo de Estados Unidos es comerse a Irán (...) el objetivo es someter a Irán a nivel militar, político y económico”.

Khamenei describió a los manifestantes como “soldados rasos” de Estados Unidos y dijo que habían destruido mezquitas y centros educativos. “Al herir a la gente, mataron a varios miles de ellos”, manifestó.

Por su parte, el fiscal de Teherán, Ali Salehi, afirmó a la televisión estatal que la respuesta del gobierno había sido “firme, disuasoria y rápida”.

Magnitud de la represión
No obstante, crece la preocupación ante el número de fallecidos durante la represión, siendo difícil verificar las cifras debido a las drásticas restricciones impuestas a internet.

La ONG de vigilancia de la ciberseguridad Netblocks anunció el sábado que detectó una “muy ligera” reanudación de la actividad en internet en Irán, tras más de 200 horas de corte.