Tras empatar 1 a 1, el Bicho otra eliminación histórica al caer 6 a 5 en La Fortaleza de Lanús.
Lo que iba a ser la noche de Enzo Pérez, fue la noche de Mauro Leguiza y todo Midland. Fue la noche de los miles que viajaron desde el Oeste a Lanús. Fue la noche de un equipo que sigue escribiendo la historia y ayer, como le viene siendo costumbre en el último tiempo, sumó otra página dorada a su libro. Y claro, porque el Funebrero viene de hacer un campañón en la Primera B, donde ascendió de forma directa tras ganar el Apertura y el Clausura, por lo que en dos semanas tendrá su estreno en la Primera Nacional y este miércoles concretó una hazaña tras tachar a Argentinos en los 32avos de final de la Copa Argentina.

Y si bien la victoria terminó siendo por penales, el trámite del encuentro no lo encontró incómodo en prácticamente ningún momento al equipo de Joaquín Iturrería, que en todo momento lo jugó de igual a igual, entendió bien los momentos y le arruinó la fiesta al Bicho, que tenía la expectativa por la presentación de sus refuerzos, principalmente a Enzo Pérez, quien fue titular pero debió salir reemplazado en el inicio del ST por una molestia, cuando AAAJ ganaba 1-0, por el gol de Lescano a los 22’ del PT. Desde su salida, todo se hizo cuesta arriba para los de Nico Diez: Agustín Campana lo empató con una gran maniobra en el área, el marcador no se volvió a mover y todo se definió desde los doce pasos.
Y ahí, en la tanda de penales, el karma de Argentinos: reaparecieron todos los fantasmas en La Paternal. Sí, es que el Tifón de Boyacá, antes de la eliminación de ayer, ya había perdido la Copa Argentina 2025, Apertura 2025, Copa de la Liga 2024 y Copa Argentina 2024 por esta vía. Para colmo, en la definición erraron Leandro Fernández y Gino Infantino, dos de los refuerzos que llegaron en este mercado de pases.

Todo lo contrario del lado del Fune, que en la previa de los penales mostró otro semblante y hasta contó con el apoyo de Agustin Orión, su presidente, vaticinó que se podía dar la épica y que tuvo al 1 como heróe y figura excluyente (atajó tres y metió el tiro definitorio) para dar un batacazo histórico en la Copa.