En una tanda interminable y llena de errores entre Colo Colo y Peñarol, el jugador intentó picar su remate, falló de manera insólita y luego se tiró al piso con evidentes dolores en la rodilla.
En un amistoso internacional marcado por la impericia desde los doce pasos, Colo Colo y Peñarol igualaron 1-1 en el tiempo reglamentario y definieron todo en una extensa tanda de penales que rozó lo insólito. Los chilenos se habían puesto en ventaja con el gol de Víctor Felipe Méndez, mientras que Facundo Batista marcó el empate sobre el final.
La definición fue directamente caótica: se ejecutaron 18 penales, con apenas siete conversiones y 11 remates fallados. En ese contexto apareció Cristián Zavala, que había ingresado en el segundo tiempo y ya arrastraba molestias físicas, pero aun así fue designado para ejecutar el sexto disparo del Cacique.
Con una carrera corta y un trote liviano, Zavala optó por picar el penal ante Washington Aguerre, pero el remate salió tan suave y anunciado que el arquero uruguayo lo atajó sin esfuerzo, quedándose parado en el centro del arco. La escena provocó incredulidad inmediata entre jugadores y público.
Lo más llamativo llegó después: apenas ejecutó, Zavala se tiró al piso con gestos de dolor en la rodilla derecha, se bajó la media y fue asistido rápidamente por el cuerpo médico, sumando dramatismo a una acción que ya era tendencia por lo grotesca.
Pese a todo, Colo Colo terminó ganando la tanda 4-3, en una definición que quedará en la memoria más por los errores que por los aciertos. Al menos, el equipo logró dejar una imagen algo más alentadora en comparación con sus presentaciones anteriores ante Olimpia y Alianza Lima.