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Estados Unidos volvió a tener representación diplomática en Venezuela tras la captura de Maduro

Laura Dogu llegó a Caracas para liderar la representación del gobierno de Donald Trump, en un contexto marcado por reformas petroleras y señales de distensión bilateral.

31/01/2026

La nueva jefa de la misión diplomática de Estados Unidos para Venezuela, Laura Dogu, llegó este sábado al país en un escenario marcado por cambios profundos en la relación entre Caracas y Washington, interrumpida desde 2019. Su arribo se produce tras la captura del expresidente Nicolás Maduro y en plena etapa de recomposición política bajo el gobierno interino de Delcy Rodríguez.

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Según confirmaron fuentes diplomáticas, Dogu aterrizó cerca de las 15 (hora local) en el aeropuerto internacional Simón Bolívar, que sirve a Caracas. No hubo acceso para la prensa. En una primera etapa, ejercerá como encargada de negocios, mientras avanza la evaluación para reabrir formalmente la embajada estadounidense, cerrada hace seis años.


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En rigor, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, estableció un plan de tres fases para Venezuela marcado por una primera etapa de estabilización, otra de recuperación y, finalmente, la transición democrática.

La llegada de Dogu se da luego de una operación estadounidense realizada el 3 de enero que culminó con la detención de Maduro, tras bombardeos a bases militares en la capital y zonas aledañas.

El exmandatario fue trasladado a Nueva York para enfrentar cargos por narcotráfico, junto con su esposa, Cilia Flores. Con la salida del poder del líder chavista, Rodríguez asumió la presidencia interina y modificó de manera drástica el discurso histórico de confrontación con Washington.

El quiebre diplomático se había producido en 2019, cuando Estados Unidos desconoció la reelección de Maduro y respaldó un gobierno paralelo encabezado por Juan Guaidó. Durante el primer mandato de Donald Trump, Washington impuso un embargo petrolero y sanciones económicas, mientras otorgaba a la oposición acceso a activos venezolanos congelados en el exterior. Tras la derrota electoral de Trump, Maduro se mantuvo en el poder y Guaidó terminó exiliado en Miami.

La segunda reelección de Maduro, en 2024, tampoco fue reconocida por Estados Unidos. La oposición, liderada por la dirigente María Corina Machado y Edmundo González Urrutia, denunció entonces un fraude electoral. Con el regreso de Trump a la Casa Blanca en 2025, la presión sobre Caracas se intensificó hasta desembocar en la captura del líder chavista.

Desde entonces, Rodríguez adoptó un tono conciliador. Mantiene contactos frecuentes con el secretario de Estado Marco Rubio y con Trump, quien incluso la calificó públicamente como “formidable”. El nuevo gobierno impulsó una reforma petrolera que abre la industria a la inversión privada y negocia la reanudación de los vuelos comerciales entre ambos países, suspendidos desde 2019.

En paralelo, la presidenta interina anunció este viernes una amnistía general que abarca los 27 años del chavismo en el poder y ordenó el cierre del Helicoide, denunciado durante años como centro de torturas. De acuerdo con la ONG Foro Penal, Venezuela registra más de 700 presos políticos, muchos de ellos recluidos en ese complejo. Rodríguez dispuso reconvertirlo en un espacio social y cultural.

La decisión fue celebrada por familiares de detenidos, que se congregaron frente al edificio en Caracas reclamando la liberación inmediata. “Es una noticia fabulosa”, dijo una mujer que aguardaba novedades sobre sus familiares. Además, el gobierno interino pidió avanzar hacia un “nuevo sistema de justicia”, en respuesta a las denuncias de corrupción y parcialidad que pesan desde hace años sobre el Poder Judicial venezolano.