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Cáscaras de naranja en la hornalla: el truco casero que mejora el hogar

Este método simple reutiliza un residuo común para aromatizar ambientes, eliminar malos olores y mantener alejados a los insectos.

Hoy 10:20

Después de comer una naranja, la mayoría de las personas descarta las cáscaras sin saber que pueden tener usos muy útiles dentro de casa. Uno de los más conocidos es colocarlas sobre la hornalla a fuego bajo, una práctica sencilla que libera los aceites naturales del cítrico y genera efectos inmediatos en el ambiente.

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Aunque a primera vista puede parecer extraño, este método es económico, ecológico y fácil de aplicar, ideal para quienes buscan soluciones naturales sin recurrir a productos químicos.

Cuando las cáscaras de naranja entran en contacto con el calor, liberan aceites esenciales que se dispersan en el aire. Esto genera varios beneficios al mismo tiempo:

  • Aromatiza la casa de forma natural, dejando un perfume fresco y cítrico.
  • Neutraliza malos olores, especialmente los que quedan después de cocinar.
  • Ahuyenta insectos como moscas y mosquitos, sensibles a los aromas cítricos.
  • Mejora la sensación de limpieza en la cocina y los ambientes cercanos.

Este método funciona mejor si se lo usa en momentos puntuales:

  • Después de cocinar, para eliminar olores fuertes como frituras, pescado o ajo.
  • En días de calor, cuando aumenta la presencia de insectos en la casa.
  • Antes de recibir visitas, como una forma rápida de perfumar el ambiente sin aerosoles.

Además de sus efectos inmediatos, este truco tiene varios puntos a favor:

  • Es económico y ecológico, ya que reutiliza un residuo orgánico.
  • No contamina, porque no incorpora químicos ni productos artificiales al aire.
  • Tiene efecto rápido y duradero, con aroma perceptible durante varias horas.
  • Es multiuso, ya que perfuma y actúa como repelente natural al mismo tiempo.

Para aplicar este truco de manera segura, es importante seguir algunas recomendaciones:

  • No dejar las cáscaras sin supervisión, para evitar riesgos o accidentes.
  • Usar siempre fuego bajo, para que no se quemen ni desprendan olor a quemado.
  • Si la cocina es eléctrica o vitrocerámica, colocar las cáscaras en una sartén o cacerola sin aceite a temperatura baja.