Tras el 2-0 por Copa Argentina, el Xeneize trabaja con la mira puesta en Gimnasia de Mendoza y Claudio Úbeda analiza un ataque con dos nueves.
Boca Juniors ya dio vuelta la página del debut copero y continúa con su preparación en Salta. Luego del triunfo 2-0 ante Gimnasia y Esgrima de Chivilcoy que lo clasificó a los 16avos de final de la Copa Argentina 2026, el plantel se entrenó a puertas abiertas en el Estadio Padre Ernesto Martearena. Allí empezó a tomar fuerza una idea clara: la dupla Edinson Cavani–Adam Bareiro como referencia ofensiva para recibir el sábado a Gimnasia y Esgrima de Mendoza en la Bombonera.
La práctica fue destinada a los futbolistas que no fueron titulares en el cruce copero. Los once que arrancaron —más Miguel Merentiel— realizaron tareas regenerativas en el hotel. En paralelo, los que no habían sido convocados regresaron a Buenos Aires y trabajaron en el predio de Ezeiza. Cavani, que no viajó, se entrenó con normalidad y apunta a ser titular en Brandsen 805.
El foco estuvo puesto en Adam Bareiro. Con apenas cuatro entrenamientos junto al grupo, el ex Fortaleza marcó dos goles en su estreno oficial y dejó una imagen muy positiva. No solo por la eficacia, sino por su movilidad en el área y rápida adaptación al equipo. Ese rendimiento lo metió de lleno en la pelea por un lugar desde el arranque.
También hubo puntos altos entre los suplentes. Lucas Janson asistió a Bareiro, fue profundo y mostró su mejor versión por afuera. Braida mantuvo regularidad, los centrales respondieron y Marcelo Weigandt cumplió en su sector. Incluso Leandro Brey, con poca intervención, transmitió seguridad.
De cara al sábado a las 17.45, Claudio Úbeda empieza a delinear el equipo. En el mediocampo se perfilan Leandro Paredes, Santiago Ascacíbar y Williams Alarcón, mientras que en ataque Cavani y Bareiro asoman como fijas. La duda pasa por el tercer hombre ofensivo: Janson ganó terreno, aunque Merentiel sigue siendo alternativa. Boca se prepara para volver a la Bombonera con una delantera que promete potencia y gol.