El capitán evoluciona bien del esguince en el tobillo derecho y podría reaparecer este sábado ante Gimnasia de Mendoza por el Torneo Apertura. Claudio Úbeda lo evaluará en la práctica clave en Ezeiza.
Leandro Paredes es hoy el máximo referente que tiene Boca. Incluso sin jugar, su peso se siente puertas adentro y afuera de la cancha. El miércoles, antes del cruce por Copa Argentina, se entrenó en el predio de Ezeiza y luego viajó en un chárter que él mismo costeó para acompañar al plantel. Un gesto que marca liderazgo y compromiso en un momento donde el equipo necesita a sus caudillos.
En lo futbolístico, la noticia que ilusiona al mundo xeneize es su posible regreso este fin de semana. El volante se recupera de un esguince en el tobillo derecho sufrido ante Platense (0-0), lesión que lo dejó afuera frente a Racing y también ante Gimnasia de Chivilcoy. La evolución es favorable y este jueves será un día clave: si trabaja con normalidad junto al grupo, podría meterse en la lista para recibir a Gimnasia y Esgrima de Mendoza en la Bombonera.
“Vengo arrastrando una molestia, es parte del fútbol. Cada vez que me toque estar trataré de hacer lo mejor posible”, había dicho el capitán tras el empate con el Calamar. El dolor lo obligó a infiltrarse y hasta pedir el cambio en aquel partido. Por recomendación médica, decidió frenar para evitar que la lesión se agrave en un calendario que se viene cargado.
Y lo que viene no es poco. Boca apunta fuerte a la fase de grupos de la Copa Libertadores, pero además Paredes tiene compromisos mayores con la Selección Argentina. En el horizonte aparecen la Finalissima ante España el 27 de marzo en Lusail y, más adelante, el Mundial de Estados Unidos, que podría ser el último de Lionel Messi.
Por eso, la prioridad es recuperarlo al ciento por ciento. Claudio Úbeda lo evaluará en la práctica y decidirá si lo incluye desde el arranque o lo lleva de a poco. Si regresa, podría haber cambios en el mediocampo (¿sale Milton Delgado?). En Boca cruzan los dedos: con su capitán en cancha, el equipo cambia la cara.