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Opinión y Actualidad

"...Y vivieron felices para siempre..."

Hollywood y la “máquina de los sueños”. Las reglas de guión audiovisual y su aplicación en la vida cotidiana. Claves de la identificación, simplicidad, universalidad y la empatía aplicadas a la escritura. La cotidianeidad y la fantasía.

01/03/2025

Por Pablo Argañarás, Lic. en Cine y Televisión
El arte de la escritura para medios audiovisuales, del guionado, radica en la reescritura.  Esta máxima que se aplica entre los guionistas da cuenta de la importancia de dos cuestiones fundamentales: dejar de lado el ego, ser humilde para darnos cuenta de nuestros propios errores; y segundo la tenacidad, la constancia en la corrección, en ir puliendo una y otra vez hasta que el resultado sea óptimo.  Para ser un excelente guionista es necesario, agregarle a la creatividad,  humildad y constancia.

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Si llevamos estas simples reglas de los guionistas a nuestras vidas creo que todo nuestro entorno cotidiano cambiaría radicalmente.  Nadie se sentiría más o menos que otro, no existirían muchos de los problemas que hoy nos aquejan como sociedad.  En la persistencia, todos iríamos tras nuestros sueños y metas. No nos desviaríamos en caminos que no nos llevan a ningún sitio.  Viviríamos un mundo maravilloso súper creativo y lúdico.  Todos seríamos apasionados en nuestras vocaciones, que estarían al alcance de nuestra conciencia.  Creo que seríamos mucho más felices en definitiva.  Pero claro... Estas reglas sirven para escribir ficción.  La realidad es otra cosa... más seria, más tediosa, más cruel…  Sin tanto lugar para la ensoñación.

Para los intelectuales, críticos y puristas del séptimo arte, Hollywood siempre fue vista de reojo ante una mirada complaciente hacia el cine europeo, más sofisticado y artístico.  Pero ojo, si pensamos fríamente, la industria audiovisual yanqui que es la más influyente en el mundo, se basa en cosas simples y sencillas.  Cuestiones que hacen que un japonés, un holandés, un santiagueño y un habitante de Nigeria nos emocionemos.  Los guionistas estadounidenses manejan a la perfección la pluma que hace saltar los resortes de la empatía, emoción, identificación de sus personajes, en los espectadores del globo.

Quien no se emocionó ante un final feliz, en donde triunfa la justicia, y el amor romántico del "vivieron felices para siempre".  Quien no sintió empatía con el justiciero que en toda la película uno a uno va eliminando a los villanos que atentaron contra su familia, obviamente venciendo a los "malos" al final y dejando a su familia sanos y salvos.  Todos lloramos ante la persistencia de un personaje del cine quien lucha por un sueño a "capa y espada" y al final de la película obtiene el fruto de su esfuerzo.  Por todo esto la industria norteamericana de lo audiovisual es la más relevante e influyente y la que más dinero recolecta de las salas de cines en todo el mundo.  Todos nos identificamos con las películas "buenas, lindas y felices" que nos sacan de la realidad aunque más no sea por un par de horas.

Tal vez todos debiésemos estudiar las reglas básicas de guión para ponerle una pizca de ficción a nuestra realidad y no esperar un film yanqui para sentirnos mejor en nuestra vida.  Ser más apasionados, creativos, humildes y persistentes en nuestro día a día.  En una de esas, algún destello empiece a aparecer en la cotidianeidad.  Ese destello quizás se convierta en una luz en nuestras vidas.  Tal vez esa luz haga arder nuestro fuego  interior adormecido y podamos ser más valientes e ir tras nuestros sueños.  Esos mismos sueños que nos llaman desde nuestro interior al ver una buena y melosa película norteamericana.