El delantero argentino fue clave en la Copa del Rey, evitó confirmar negociaciones y dejó abierta la puerta a un posible regreso al fútbol argentino.
Ezequiel “Chimy” Ávila fue la gran figura del Betis en el triunfo por 2-1 ante Elche por los octavos de final de la Copa del Rey, al marcar un doblete desde el banco de suplentes. Tras el partido, el delantero habló sobre su futuro y se refirió, de manera indirecta, al interés de Boca, que aparece como una de las opciones posibles en este mercado de pases.
Con pasado en las inferiores del club y una identificación pública con los colores, el ex San Lorenzo surgió como alternativa para reforzar el ataque del Xeneize. Si bien no hay negociaciones formales, los sondeos existieron y las declaraciones del atacante mantuvieron abierta la posibilidad de un cambio de aire.
“Yo tengo contrato y pienso el día a día en mi trabajo, en hacer las cosas bien acá en Betis. Lo que pase mañana nunca nadie lo sabe”, expresó Ávila, y entre risas agregó: “Si supiéramos lo que va a pasar al futuro, mañana juego a la quiniela”.
Consultado específicamente por la chance de llegar a Boca, fue claro: “Eso es cosa de la directiva y de mi agente. Yo me tengo que ocupar de jugar al fútbol. Lo que pase extradeportivo es cosa del representante y de la dirigencia”.
Cerca de cumplir 32 años y luego de más de ocho temporadas en España, el Chimy no descarta un regreso al fútbol argentino. El libro de pases cierra el 20 de enero y, aunque por ahora no hay avances concretos, la posibilidad sigue latente. Todo dependerá de si Juan Román Riquelme decide avanzar y consultar condiciones.