X
Opinión y Actualidad

El agua definirá el éxito del Acuerdo Mercosur-UE

Más allá de aranceles y cuotas comerciales, el entendimiento entre ambos bloques abre un debate estratégico sobre la gestión del agua, un recurso clave para la producción sostenible, la seguridad económica y el desarrollo tecnológico en un escenario de creciente escasez global.

Hoy 04:44
Acuerdo Mercosur-Unión Europea.

Por Gonzalo Meschengieser (*), en diario Ámbito
El acuerdo histórico entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur —se firmará este sábado en Asunción, Paraguay, tras más de 25 años de negociaciones. Se trata de un tratado de libre comercio y asociación que promete abrir oportunidades económicas a ambos bloques y consolidar una de las mayores zonas de intercambio del mundo, con más de 700 millones de personas y flujos comerciales crecientes.

HACÉ CLICK AQUÍ PARA UNIRTE AL CANAL DE WHATSAPP DE DIARIO PANORAMA Y ESTAR SIEMPRE INFORMADO

Más allá de las habituales discusiones sobre aranceles, productos agrícolas o inversiones industriales, hay un factor esencial que merece ser puesto en el centro del análisis: el agua como recurso estratégico —no solo para la producción agrícola, sino para la resiliencia económica, la innovación tecnológica y la sostenibilidad ambiental de las dos regiones.

En Europa, la disponibilidad y gestión del agua es cada vez más un tema crítico. A nivel comunitario, organizaciones como Water Europe han publicado documentos de posición instando a mayores inversiones en infraestructuras hídricas, subrayando que el agua es un elemento clave para la economía, la seguridad y la resiliencia europea, pero que actualmente recibe menos del 3 % del financiamiento total de la UE, muy por debajo de sectores como energía o transporte. Esto deja a Europa expuesta a riesgos significativos frente al aumento de la demanda mundial de agua, que se proyecta en un 30 % más para 2050, con pérdidas de PIB estimadas de hasta 500 mil millones de euros si no se actúa a tiempo.

Además, la escasez de agua ya afecta a cerca del 30 % del territorio europeo, especialmente en zonas del sur como España y el Mediterráneo, donde el estrés hídrico es persistente y obliga a medidas como la desalinización o trasvases para garantizar el suministro. En países insulares como Malta, la disponibilidad natural de agua es muy limitada, dependiendo de acuíferos profundos y plantas de ósmosis inversa para el agua potable, con riesgo de disminución de reservas por el cambio climático y variabilidad de las precipitaciones.

En España, por ejemplo, gran parte del territorio arrastra problemas de déficit de inversión en infraestructura, redes antiquísimas y sobreexplotación de acuíferos, lo que obliga a políticas complejas de gestión y planeamiento a largo plazo para evitar crisis hídricas.

En contraste, los países del Mercosur cuentan con disponibilidad abundante de agua dulce, un activo estratégico para la producción sostenible. Según datos internacionales, Argentina ocupa el puesto 16° en reservas de agua dulce del planeta y es el sexto país con más recursos hídricos per cápita, con cerca de 20.400 m³ por habitante, incluyendo vastos sistemas como los acuíferos Puelche o Guaraní, este último compartido con Brasil, Paraguay y Uruguay. Estos acuíferos podrían, en teoría, abastecer a una gran parte de la población mundial durante décadas.

Brasil, Colombia, Perú y Venezuela se cuentan entre los 10 países con mayores reservas de agua del mundo, lo que coloca a la región sudamericana en una posición singular frente a la crisis hídrica global. Este recurso no solo es fundamental para la agricultura y la industria, sino también para proyectos de alta tecnología que demandan agua, como las cadenas de valor de hidrógeno verde, semiconductores o bioproductos, sectores en los que Europa podría trasladar parte de sus capacidades productivas hacia regiones con disponibilidad hídrica suficiente.

Oportunidades y desafíos del acuerdo UE-Mercosur
Aunque el texto del acuerdo UE-Mercosur no aborda de manera explícita el agua como recurso, sí contiene referencias a cooperación en desarrollo sostenible, protección ambiental y promoción de estándares comunes, lo que abre espacio para que los países del Mercosur incorporen la gestión sostenible del agua en sus estrategias de exportación e inversiones conjuntas.

Además, la hidrovía Paraguay-Paraná —una de las principales arterias fluviales de la región— puede jugar un papel clave al facilitar el comercio exterior de productos intensivos en agua: desde alimentos hasta biocombustibles, pasando por materiales agrícolas y manufacturas ligeras. El fortalecimiento de esta hidrovía podría ser un eje para integrar la oferta mercosuriana con los mercados europeos, aprovechando ventajas logísticas naturales que otros productores globales no poseen.

Sin embargo, para que esta oportunidad se cumpla de manera responsable, los países del Mercosur deben priorizar una gestión del agua que sea sostenible, eficiente y equitativa, incorporando innovación, digitalización y gobernanza participativa.

El acuerdo UE-Mercosur puede ser una plataforma para que América del Sur haga valer su potencial hídrico en mercados globales, no solo como proveedor de materias primas, sino como socio estratégico en la producción de bienes y tecnologías sostenibles. Esto requerirá un enfoque regional coherente que combine infraestructura, innovación y mercados, y que sitúe al agua en el centro de las agendas económicas y ambientales.

Europa, por su parte, tendrá que continuar sus esfuerzos para fortalecer su gestión del agua, reorientar inversiones y repensar sus cadenas de valor hacia zonas con menor riesgo hídrico, conscientes de que la crisis del agua es tanto una amenaza como una oportunidad para innovar y colaborar más allá de las fronteras.

En definitiva, si el Mercosur y la UE consideran el agua como un activo estratégico y articulan acciones concretas en torno a su gestión sostenible, el acuerdo comercial podría ser un catalizador para un desarrollo más resiliente y compartido entre las dos regiones.

(*) Médico Sanitarista MN. 117.793, CEO de la Cámara Argentina del Agua.