El encuentro en Moscú se extendió por casi cuatro horas y funcionó como antesala de las negociaciones trilaterales previstas en Abu Dhabi.
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, mantuvo una reunión que se extendió hasta la madrugada del viernes con enviados del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para discutir un posible acuerdo que permita poner fin a la guerra en Ucrania. Tras el encuentro, el Kremlin advirtió que sin una resolución de la cuestión territorial no será posible alcanzar una paz “duradera”.
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Las conversaciones se llevaron a cabo en el Kremlin y se prolongaron hasta pasadas las tres de la madrugada, en lo que funcionarios rusos describieron como un diálogo “franco, constructivo y fructífero”. Por parte de Washington participaron los enviados especiales Steve Witkoff y Jared Kushner, acompañados por Josh Gruenbaum, jefe del Servicio de Adquisiciones Federales y asesor principal de la Junta de Paz impulsada por Trump, a la que Rusia fue invitada a sumarse.
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El asesor de política exterior del Kremlin, Yuri Ushakov, quien también participó de la reunión, sostuvo que durante el encuentro “se reafirmó que no se puede esperar alcanzar un acuerdo a largo plazo sin resolver la cuestión territorial”. La advertencia apunta directamente a la exigencia de Moscú de que Ucrania retire sus tropas de las regiones del este del país que Rusia anexó de manera unilateral en 2022, aunque nunca logró controlar en su totalidad.
Según explicó Ushakov, esa condición se enmarca en la llamada “fórmula de Anchorage”, acordada durante la cumbre de agosto de 2025 entre Putin y Trump, en la que Estados Unidos renunció a exigir un alto el fuego inmediato como paso previo a una negociación política. “Rusia está sinceramente interesada en un arreglo político-diplomático de la crisis ucraniana, pero mientras no se resuelva, continuará logrando los objetivos de la operación militar especial en el campo de batalla”, afirmó el funcionario.
El encuentro en Moscú se produjo horas después de que el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, criticara con dureza a sus aliados europeos durante el Foro Económico Mundial de Davos. Allí, el mandatario cuestionó lo que consideró una respuesta lenta y fragmentada de Europa frente a la invasión rusa, que ya lleva casi cuatro años, y advirtió que esa falta de decisión deja a Ucrania en una posición de debilidad frente a Moscú, en medio de la presión de EE.UU. para avanzar hacia un acuerdo de paz.
Zelenski también mantuvo una reunión a puerta cerrada con Trump en Davos, que se extendió durante aproximadamente una hora y que el jefe de la Casa Blanca calificó como “productiva y significativa”. Posteriormente, el republicano aseguró que tanto Putin como Zelenski quieren llegar a un entendimiento y que “todos están haciendo concesiones” para poner fin al conflicto, aunque reconoció que el principal punto de fricción sigue siendo el mismo desde hace meses: las fronteras.
“Ese ha sido el principal obstáculo durante el último año”, afirmó Trump a periodistas a bordo del Air Force One, al referirse a la disputa territorial. Rusia controla actualmente cerca del 20% del territorio ucraniano desde el inicio de las hostilidades en 2014 y la invasión a gran escala de 2022, aunque los avances en el frente -que se extiende por más de 1.000 kilómetros- han tenido un alto costo humano y económico para Moscú, agravado por las sanciones internacionales.
Como resultado del encuentro en el Kremlin, Ushakov confirmó que funcionarios rusos, ucranianos y estadounidenses iniciarán este viernes en Emiratos Árabes Unidos dos días de conversaciones trilaterales centradas en cuestiones de seguridad vinculadas a un eventual acuerdo de paz. La delegación rusa estará encabezada por el jefe de la inteligencia militar, el almirante Igor Kostyukov, mientras que el enviado especial de Putin, Kirill Dmitriev, mantendrá reuniones paralelas con Witkoff para tratar asuntos económicos.
Durante la reunión nocturna en Moscú, los enviados de Trump también informaron a Putin sobre los contactos previos con funcionarios ucranianos y europeos, así como sobre el diálogo mantenido entre Trump y Zelenski en Davos. Ushakov señaló que Estados Unidos expresó su esperanza de que estas negociaciones permitan “abrir perspectivas de avance en toda la serie de cuestiones relacionadas con el fin del conflicto”.
En paralelo, Putin reiteró una polémica propuesta: aportar 1.000 millones de dólares, provenientes de activos rusos congelados en EE.UU., para ayudar a financiar la reconstrucción de la Franja de Gaza, a través del nuevo organismo impulsado por Trump. Consultado sobre la iniciativa, el presidente estadounidense respondió que le parecía adecuada. “Si utiliza su dinero, estupendo”, afirmó.
Mientras tanto, Zelenski redobló sus críticas a Europa durante su discurso en Davos. “Europa parece perdida”, sostuvo, y comparó la situación con la película "El día de la marmota", en la que el protagonista revive una y otra vez la misma jornada. “El año pasado, aquí en Davos, dije que Europa necesitaba saber cómo defenderse. Ha pasado un año y nada ha cambiado”, lamentó.
El mandatario ucraniano cuestionó además el bajo gasto europeo en defensa, la falta de medidas contundentes contra la denominada “flota fantasma” de petroleros rusos que eluden las sanciones internacionales y la reticencia a utilizar los activos del Kremlin congelados en Europa para financiar a Ucrania.
En el terreno militar, la situación sigue siendo compleja para Kiev. A pesar de haber incrementado su producción local de armamento, Ucrania continúa dependiendo de la ayuda occidental y enfrenta una grave escasez de efectivos. Su ministro de Defensa informó recientemente que el país registra alrededor de 200.000 deserciones y cerca de dos millones de casos de evasión del servicio militar.
Por su parte, el Kremlin insistió en que las Fuerzas Armadas rusas mantienen la iniciativa estratégica, aunque reconoció que las bajas temperaturas y la nieve han frenado desde finales del año pasado la ofensiva en el corazón del Donbás. Moscú continúa exigiendo que Ucrania retire sus tropas de las cuatro regiones anexionadas en 2022 como condición indispensable para avanzar hacia cualquier acuerdo.