El Changuito es la figura del equipo de Úbeda, rechazó una oferta millonaria del CSKA y la dirigencia quiere extender su contrato antes de fin de año.
Exequiel Zeballos atraviesa el mejor momento de su carrera en Boca. A los 24 años, el extremo dejó atrás las lesiones que frenaron su crecimiento y hoy es la gran bandera ofensiva del equipo de Claudio Úbeda, con actuaciones que despertaron nuevamente el interés del mercado europeo. En las últimas semanas, clubes del exterior volvieron a la carga y en La Ribera ya tomaron una decisión fuerte: no se vende.
El CSKA de Moscú acercó una propuesta cercana a los 10 millones de dólares, pero en Brandsen 805 bajaron el pulgar sin dudar. El mensaje fue claro: la única manera de sacar al Changuito en plena temporada es ejecutando los 20 millones de su cláusula de rescisión. Boca entiende que hoy es una pieza clave y no está dispuesto a negociar por debajo de ese monto.
En paralelo aparece su situación contractual, que todavía no enciende alarmas pero sí ocupa un lugar importante en la agenda dirigencial. El vínculo de Zeballos vence en diciembre de 2026, es decir, en menos de un año, y ya existieron charlas preliminares para encaminar una renovación. Por ahora no hay una oferta formal, aunque el tema está entre las prioridades de Juan Román Riquelme.
El gran presente del atacante, respaldado por el cuerpo técnico y el grupo, lo reposicionó como figura central del plantel. Por eso, Boca prepara una propuesta para extender su contrato por tres o cuatro años, mejorar su salario y subir su cláusula con la idea de blindarlo ante los avances del exterior. Mientras en Europa ya empiezan a moverse, la negociación fuerte todavía no arrancó, pero el club quiere resolverla cuanto antes.