Luego del decepcionante empate ante Platense, el entrenador Xeneize movería distintas fichas para afrontar el primer clásico del año.
Luego del decepcionante empate 0-0 ante Platense que terminó con silbidos y el “Movete, Xeneize, movete…” bajando desde las tribunas, Boca afrontará el viernes el primer clásico del año cuando reciba a Racing en La Bombonera. El encuentro será clave para el futuro de Claudio Úbeda, quien analiza hasta cuatro cambios en el equipo.
El rendimiento sin identidad clara y con pocos titulares definidos encendió las alarmas. A eso se sumó la lesión de Leandro Paredes, capitán indiscutido, quien sufrió un esguince de tobillo y debió abandonar el campo ante el Calamar. El mediocampista será baja obligada para enfrentar a la Academia.
El reemplazante natural sería Milton Delgado, aunque no se trataría de un cambio pieza por pieza. El juvenil podría conformar un doble cinco junto a Santiago Ascacíbar, lo que implicaría una modificación táctica.
En ese escenario, Williams Alarcón dejaría el once titular para dar ingreso a un volante ofensivo. Las alternativas son Tomás Aranda o Carlos Palacios, quien ya trabaja con el grupo tras recuperarse y aparece como una opción concreta para reforzar la generación de juego.
En la última línea también hay interrogantes. Marcelo Weigandt podría meterse en el equipo tras el bajo nivel de Juan Barinaga. Además, la merma en el rendimiento de la zaga central abre la puerta para que Nicolás Figal reemplace a Lautaro Di Lollo.
En ofensiva, Úbeda evalúa volver al doble nueve con Edinson Cavani y Miguel Merentiel, fórmula que ya utilizó anteriormente. El acompañante por las bandas podría salir entre Gonzalo Gelini, Iker Zufiaurre o Lucas Janson, buscando mayor peso en ataque.
El clásico ante la Academia no será uno más. En un contexto de cuestionamientos y con el público impaciente, el Xeneize necesita una reacción inmediata para cambiar el clima en La Bombonera y darle respaldo a un ciclo que atraviesa su momento más delicado.