El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que las fuerzas militares estadounidenses “aniquilaron por completo” los objetivos militares en la isla iraní de Kharg, un punto estratégico para el comercio energético de Irán.
HACÉ CLICK AQUÍ PARA UNIRTE AL CANAL DE WHATSAPP DE DIARIO PANORAMA Y ESTAR SIEMPRE INFORMADO
A través de una publicación en la red social Truth Social, el mandatario aseguró que las operaciones militares destruyeron todas las posiciones consideradas objetivos estratégicos en la isla, a la que describió como “la joya de la corona de Irán”.
“Hemos destruido por completo todos los objetivos militares en la isla de Kharg”, sostuvo Trump en su mensaje, en el que también aclaró que decidió no atacar las instalaciones petroleras del lugar.
“Por razones de decencia, he decidido no destruir la infraestructura petrolera de la isla. Sin embargo, si Irán, o cualquier otro país, interfiere con el libre y seguro paso de los barcos por el estrecho de Ormuz, reconsideraré inmediatamente esta decisión”, advirtió el mandatario.
La isla de Kharg es un enclave clave para la exportación de crudo iraní y se ubica cerca del estratégico Estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más importantes del mundo para el transporte de petróleo.
En su publicación, Trump también lanzó duras declaraciones contra el gobierno iraní, al asegurar que Irán no tiene capacidad para responder a un eventual ataque estadounidense.
“Irán no tiene capacidad para defenderse de nada de lo que queramos atacar. No hay nada que puedan hacer al respecto”, afirmó.
Asimismo, el mandatario reiteró su postura sobre el programa nuclear iraní y aseguró que Estados Unidos no permitirá que el país desarrolle armamento atómico.
“Irán nunca tendrá un arma nuclear, ni tendrá la capacidad de amenazar a Estados Unidos, a Oriente Medio ni al mundo entero”, expresó.
Finalmente, Trump instó a las fuerzas de seguridad iraníes a deponer las armas, al advertir que el conflicto podría tener consecuencias aún más graves para el país.
“Dejen las armas y salven lo que queda de su país, que no es mucho”, concluyó el presidente estadounidense.