La actriz reveló que el nombre Gia lo tenía pensado desde la adolescencia y contó cómo fue la “negociación” con el futbolista. También recordó una insólita anécdota vinculada a su fanatismo por Angelina Jolie.
Oriana Sabatini dio a luz a Gia el 2 de marzo y desde ese entonces su vida y la de Paulo Dybala cambiaron para siempre. Tras dar a luz y después de varios días de misterio, la actriz y modelo reveló en diálogo con Sería imposible (OLGA) por qué eligió ese nombre. ¿La explicación? La “obsesionaba”. Además, relató el lugar insólito donde empezó con el trabajo de parto.
HACÉ CLICK AQUÍ PARA UNIRTE AL CANAL DE WHATSAPP DE DIARIO PANORAMA Y ESTAR SIEMPRE INFORMADO
La palabra de Sabatini fue una de las más buscadas en las últimas dos semanas, tanto por los medios argentinos como por los italianos. La repercusión del nacimiento de Gia llenó las portadas de los medios de deporte y espectáculo, y ella escogió el streaming para hablar a corazón abierto de esta nueva etapa.
“Me encanta porque nadie lo adivinó. Nadie pensaba que le iba a poner por la peli de Angelina Jolie [que lleva el mismo nombre]. A los 16 tenía una obsesión muy grande con Angelina Jolie. De hecho, creo que ahí aprendí a usar cuchillos, ¿viste los cuchillos esos mariposa? Vivía con uno de esos en la cartera”, recordó entre risas Sabatini.
“Me acuerdo que vi a Angelina y me obsesioné con el nombre, con la historia, con todo y dije: ‘Qué cool, yo el día de mañana si tengo una hija quiero que se llame Gia’”, reconoció la actriz desde Roma. “Hace un montón de tiempo que lo elegí. Igual después nunca me imaginé que yo iba a ser madre de una mujer, pero cuando me lo dijeron fue como: ‘Obvio que tiene que tener este nombre’”.
En medio de la charla le preguntaron si Dybala aceptó ese nombre y ella aseguró que sí, aunque de primera mano dudó. “Hubo ahí unas negociaciones de las cuales Claudia Villafañe y Gianinna Maradona fueron partícipes, porque fue literal en una cena acá en casa que me ayudaron a negociar y estuvo bien”, deslizó Sabatini, quien afirmó que estaba decidida a ponerle Gia y que por ese motivo recurrió a la ayuda externa para convencer al futbolista de la Roma.