Justo cuando desde Italia trascendió que dos equipos lo tienen en carpeta, el juvenil la volvió a romper ante Instituto y convirtió su primer gol para ratificar su ascenso.
La aparición de Tomás Aranda en Boca Juniors se convirtió en una de las grandes noticias del club en este 2026. Con apenas 18 años, el juvenil logró ganarse un lugar como titular bajo la conducción de Claudio Úbeda y su nivel no tardó en llamar la atención del fútbol europeo.
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El mediocampista ofensivo, que viene mostrando una evolución constante, tuvo una actuación destacada en la victoria ante Instituto, partido en el que además marcó su primer gol en Primera División, un momento que definió como “el que siempre soñé”.
El crecimiento del juvenil no pasó desapercibido y desde Italia aseguran que Parma y Como lo tienen en carpeta como una apuesta a futuro.
Su talento, capacidad de gambeta y una visión de juego poco habitual para su edad lo transformaron rápidamente en una de las joyas surgidas de Boca Predio, lo que también genera cierta preocupación entre los hinchas ante la posibilidad de una venta temprana.
Para tranquilidad del mundo xeneize, el club se anticipó a cualquier interés y en septiembre de 2025 le firmó su primer contrato profesional, incluso antes de su debut oficial.
El vínculo se extiende hasta diciembre de 2029 y cuenta con una cláusula de rescisión de 20 millones de dólares, una cifra habitual para los juveniles con gran proyección.
Además, desde Brandsen 805 confirmaron que hasta el momento no llegó ninguna oferta formal, más allá de los rumores surgidos en Europa.
Aranda, que recientemente también recibió su primera convocatoria a una selección juvenil, continúa consolidándose en el primer equipo y aparece como una de las grandes apuestas del club.
En caso de que el interés europeo avance, Boca ya dejó en claro su postura: quien quiera quedarse con una de sus mayores promesas deberá acercarse a cifras cercanas a su cláusula, lo que le permite al club mantener el control sobre el futuro del juvenil.