Sobre el cierre de lo que sería triunfo de Boca en el Monumental, todos en el Millonario le reclamaron a Darío Herrera la pena máxima tras el empujón de Lautaro Blanco sobre Lucas Martínez Quarta .
La victoria de Boca sobre River en el Superclásico quedó marcada por una gran polémica en el cierre del partido. En la última acción del encuentro, todo el conjunto Millonario reclamó un penal sobre Lucas Martínez Quarta, luego de un contacto con Lautaro Blanco que el árbitro Darío Herrera decidió no sancionar.
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La jugada se produjo cuando se disputaba el quinto y último minuto de adición. Tras un pelotazo frontal ejecutado por Marcos Acuña, Martínez Quarta se preparó para disputar la pelota dentro del área, pero recibió un empujón del lateral izquierdo de Boca, que buscó impedir el cabezazo del defensor riverplatense.
De inmediato, los futbolistas de River rodearon al árbitro para protestar la decisión. En medio de los reclamos, Gonzalo Montiel fue amonestado por su vehemencia, mientras Herrera ratificó su postura y ordenó saque desde el arco para Boca.
Desde el banco también hubo enojo. Eduardo Coudet pidió de manera insistente la intervención del VAR, aunque la revisión nunca llegó. Segundos después, Herrera marcó el final del partido y selló el triunfo Xeneize, lo que generó un nuevo estallido de protestas.
Uno de los más enojados fue el propio Martínez Quarta, quien se acercó al juez y le manifestó su bronca: “No me deja jugar a la pelota, es penal. Me extraña de vos que vas al Mundial”, lanzó el defensor mientras se retiraba del campo de juego.
La controversia tomó aún más fuerza porque en la previa del encuentro Gonzalo Montiel había pedido públicamente “más respeto” por parte del arbitraje durante una conferencia compartida con Leandro Paredes.
Según trascendió luego del encuentro, Darío Herrera les explicó a sus asistentes que consideró que el contacto de Blanco no tuvo la intensidad suficiente como para derribar al defensor de River, motivo por el cual decidió no sancionar la infracción.
De esta manera, el Superclásico terminó con festejo para Boca, pero también con una nueva discusión arbitral que promete seguir dando que hablar.