Origen, tradición y el secreto del éxito de uno de los platos más queridos del país.
Cada 3 de mayo, en la Argentina se celebra el Día de la Milanesa. La fecha fue elegida en 2011 a través de una votación en Facebook por un grupo de fanáticos que decidió rendirle homenaje a este plato.
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Desde entonces, cada año miles de usuarios comparten fotos, recetas y versiones de este clásico que ya forma parte del ADN culinario argentino.
Cuál es el origen de la milanesa
La milanesa tiene su origen en Milán, Italia, donde se preparaba una receta conocida como cotoletta alla milanese: una costeleta de ternera rebozada y frita en manteca. Esa preparación, muy popular en el norte italiano, es considerada el antecedente directo de la milanesa que hoy se consume en la Argentina.
Existen además discusiones históricas sobre su parentesco con el Wiener Schnitzel austríaco, una receta muy similar elaborada con carne empanada. Algunos historiadores sostienen que ambas preparaciones comparten un origen común y que la técnica del rebozado fue circulando por Europa durante siglos.
La milanesa llegó al país a fines del siglo XIX y principios del XX con la gran ola de inmigración italiana. Como ocurrió con tantas otras recetas, los inmigrantes trajeron sus costumbres culinarias y las adaptaron a los ingredientes disponibles en estas tierras.
Así, la cotoletta italiana se transformó en milanesa argentina: más grande, más fina, con cortes vacunos locales y acompañada por guarniciones que se volvieron inseparables, como el puré de papas o las papas fritas.
Con el tiempo, dejó de ser una receta heredada de Europa para convertirse en un clásico criollo. Hoy está presente en bodegones, restaurantes, casas de familia, comedores escolares y rotiserías de todo el país.
Ingredientes
Receta
Uno de los secretos de una buena milanesa está en elegir el corte correcto. Los más usados son:

También pueden hacerse con pollo, cerdo, pescado o incluso con versiones vegetarianas como berenjena, soja o calabaza.
Si bien la milanesa nació en Italia, encontró en la Argentina su lugar definitivo. En este país se volvió costumbre, comida de todos los días, plato familiar y símbolo de bodegón.