Un adolescente de 14 años dijo que "ahogaba" a su hermanita. Su madre lo contradijo y no quiere radicar la denuncia. Sucedió en Quimilí.
Un grave episodio ocurrido en el barrio Campos II de la ciudad de Quimilí, departamento Moreno, es materia de investigación judicial luego de que un hombre fuera acusado de sumergir en un fuentón con agua a su hijastra de tan solo 2 años. La causa quedó en manos de la fiscal Pilar Palavecino, con intervención de efectivos de la Comisaría Nº 9 de la Mujer y la Familia y de la Dirección de la Niñez, Adolescencia y Familia (Dinaf). HACÉ CLICK AQUÍ PARA UNIRTE AL CANAL DE WHATSAPP DE DIARIO PANORAMA Y ESTAR SIEMPRE INFORMADO El hecho salió a la luz ayer al mediodía, cuando un adolescente de 14 años alertó a una vecina sobre una situación de extrema violencia en su vivienda, señalando que su padrastro se encontraba fuera de control. Minutos después, otro vecino dio aviso a la Policía, lo que derivó en un rápido despliegue de patrulleros hacia un domicilio de calle Pública. De acuerdo con los primeros testimonios, la urgencia del llamado radicaba en que un hombre estaría intentando ahogar a una menor en un recipiente con agua. Al llegar, los efectivos fueron recibidos por Paulina Johana Almaraz, madre de la niña, quien aseguró desconocer lo ocurrido y afirmó que su hija se encontraba en buen estado, indicando que solo le había lavado la cara. Sin embargo, el relato tomó otro rumbo cuando el adolescente regresó acompañado por una vecina de apellido Ruiz, de 35 años, quien sostuvo que el menor le había pedido ayuda desesperadamente. Según su versión, Oscar Enrique Rojas (41), padrastro de los niños, habría sumergido a la pequeña en un fuentón, lo que encendió la alarma en el vecindario. Ante la gravedad de la denuncia y la aparente reticencia de la madre a formalizarla, la fiscal dispuso la intervención de la Dinaf y ordenó asistencia médica para ambos menores. El caso se maneja con cautela, ya que mientras algunos testimonios sostienen que existió maltrato, otros piden prudencia hasta contar con evaluaciones profesionales concluyentes. En medio de la tensión, la madre de la niña mantuvo discusiones con vecinos y negó categóricamente cualquier agresión por parte de su pareja, reiterando que solo se trató de una situación doméstica sin violencia. Se espera que los informes médicos y sociales sean elevados en las próximas horas a la Fiscalía, que deberá definir los pasos a seguir respecto del grupo familiar.