El presidente del Gobierno español calificó la entrada masiva de migrantes como una “violación de la integridad territorial” y aseguró que el Estado utilizará todos sus recursos para recuperar la normalidad en la ciudad autónoma.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, habló este viernes desde Ceuta en medio de la grave crisis migratoria desatada por la llegada masiva de personas desde Marruecos hacia la ciudad autónoma.
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La comparecencia se produjo luego de que más de 40.000 migrantes ingresaran de manera irregular en las últimas horas, según las primeras estimaciones que manejan las fuerzas de seguridad españolas. La situación provocó un fuerte desborde en la ciudad, donde miles de jóvenes permanecen en las calles y otros que comenzaron a regresar voluntariamente hacia Marruecos.
En ese contexto, Sánchez calificó lo ocurrido como una “violación de la integridad territorial de España” y aseguró que el Gobierno actuará con firmeza para restablecer el control en la frontera.
El mandatario también apuntó contra las redes dedicadas al tráfico de personas y sostuvo que detrás del ingreso masivo hubo una interpretación interesada de una reciente sentencia del Tribunal Supremo.
“Es una lectura interesada que quienes trafican con seres humanos hacen de la sentencia del Supremo”, expresó Sánchez, al referirse al rol que habrían tenido las mafias en la movilización de miles de personas hacia la frontera.
El jefe del Ejecutivo español viajó a Ceuta acompañado por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, para mantener reuniones con autoridades locales, fuerzas de seguridad y organismos de asistencia. Según informó Cadena SER, Sánchez participó de un encuentro de coordinación con el presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, el delegado del Gobierno y responsables de la Policía Nacional, la Guardia Civil, el CETI y la Cruz Roja.
Además, el Gobierno español confirmó el refuerzo del operativo de seguridad con apoyo de las Fuerzas Armadas a la Guardia Civil, mientras España y Marruecos acordaron reforzar la coordinación para afrontar la presión migratoria y acelerar las devoluciones de quienes hayan ingresado de forma irregular.
La crisis dejó hasta el momento al menos 27 personas fallecidas al intentar llegar a nado a Ceuta, en su mayoría por ahogamiento en inmediaciones del espigón fronterizo del Tarajal, según reportaron medios españoles en base a fuentes policiales.
Mientras tanto, la ciudad continúa bajo un fuerte operativo de seguridad y asistencia, en una jornada marcada por la tensión política, el drama humanitario y el intento del Gobierno español de contener una de las mayores crisis migratorias registradas en Ceuta en los últimos años.