A casi dos meses de la desaparición de Maira Romina Cabrera, la investigación judicial aún no logra hallarla, lo que ha generado reclamos por su falta de avances en Catamarca.
A casi dos meses de la desaparición de Maira Romina Cabrera, los esfuerzos judiciales coordinados entre Catamarca y La Rioja no han logrado determinar el paradero de la víctima. La fiscal Alejandra Antonino lidera la investigación que ha incluido múltiples allanamientos y rastrillajes en varios departamentos, sin resultados definitivos hasta el momento.
El principal sospechoso del caso, Eduardo del Jesús Cejas, se encuentra actualmente recluido en el Penal de Miraflores bajo la acusación de femicidio. A pesar de las detenciones y la prisión preventiva, las fuerzas de seguridad no han podido localizar los restos de Cabrera en las zonas inspeccionadas, lo que ha generado preocupación en la comunidad.
Durante las acciones llevadas a cabo en la localidad de Telaritos, las fuerzas de seguridad realizaron inspecciones en propiedades vinculadas al entorno del acusado, cerca de la Ruta Nacional 60. En estos operativos, se secuestró una camioneta y siete teléfonos celulares, además de realizar un registro formal en una vivienda de adobe.
La investigación se extendió hacia el paraje El Bombillo en La Rioja, donde se allanaron viviendas pertenecientes a familiares de Cejas. En este lugar, las comisiones técnicas revisaron un pozo de agua de más de diez metros de profundidad, incautando tres dispositivos móviles adicionales para realizar peritajes bioquímicos y telefónicos.
La extensión de las labores investigativas ha requerido la intervención de unidades de Homicidios, bomberos, drones, canes adiestrados y personal especializado de la Justicia de Catamarca. Sin embargo, tras diez horas de rastrillaje, no se obtuvieron evidencias significativas que puedan ayudar en la localización de Cabrera.
La falta de resultados en un caso tan crítico ha suscitado interrogantes sobre la celeridad de las respuestas institucionales, reavivando reclamos hacia Raúl Jalil, quien enfrenta cuestionamientos por la inacción del Poder Ejecutivo. Organizaciones de derechos humanos y familiares de víctimas de violencia de género han expresado su descontento por los días transcurridos sin respuestas efectivas.
La hipótesis principal de la causa sugiere que el cuerpo de Maira Cabrera podría haber sido trasladado entre la noche del 10 y la madrugada del 11 de agosto. Mientras los teléfonos secuestrados esperan peritajes técnicos, la sociedad exige a la justicia de Catamarca que actúe con la urgencia necesaria para evitar la impunidad en este alarmante caso de violencia machista.