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Crece la tensión por Malvinas: el primer ministro británico defendió ante Trump la explotación petrolera y cuestionó a Argentina

Andy Burnham respaldó el avance de los proyectos petroleros en las islas y criticó las sanciones impulsadas por el Gobierno de Javier Milei. Londres busca apoyo internacional para proteger a las empresas que operan en el archipiélago.

Hoy 18:39

La disputa diplomática entre Argentina y el Reino Unido por las Islas Malvinas sumó un nuevo capítulo este viernes 23 de octubre. El primer ministro británico, Andy Burnham, mantuvo una conversación telefónica con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante la cual defendió la explotación petrolera en el archipiélago y cuestionó las sanciones anunciadas por el Gobierno de Javier Milei.

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El mandatario británico planteó la posición de Londres respecto del aprovechamiento de los recursos naturales de las islas y manifestó su rechazo a las medidas legales impulsadas por Argentina contra las compañías involucradas en los proyectos de hidrocarburos.

La comunicación se produjo en medio de una creciente tensión diplomática por el avance de la explotación petrolera en el Atlántico Sur y los intentos argentinos de frenar las actividades que considera ilegales por realizarse sin autorización nacional.

El Reino Unido busca respaldo para la explotación petrolera

Durante el intercambio con Trump, Burnham defendió la postura británica de que los habitantes de las islas tienen derecho a desarrollar sus recursos naturales y a decidir sobre las actividades económicas que se realizan en el territorio.

El Gobierno británico considera que las medidas impulsadas por Argentina representan una presión económica contra las empresas vinculadas con el archipiélago y busca garantizar que puedan continuar sus operaciones.

El principal foco de la controversia es Sea Lion, un proyecto petrolero ubicado en aguas cercanas a las Islas Malvinas, cuyo desarrollo está a cargo de un consorcio integrado por la compañía británica Rockhopper Exploration y la firma israelí Navitas Petroleum.

El emprendimiento contempla el desarrollo de infraestructura para la extracción de hidrocarburos y tiene previsto comenzar su producción comercial en 2028.

Desde Londres sostienen que las compañías cuentan con autorizaciones de las autoridades que administran las islas, mientras que Argentina rechaza la validez de esos permisos por tratarse de un territorio cuya soberanía reclama.

Las sanciones de Argentina que generaron el rechazo británico

La controversia se profundizó luego de que Javier Milei anunciara medidas para endurecer las sanciones contra las empresas que participen en la exploración y explotación de recursos naturales en Malvinas sin autorización argentina.

El Gobierno nacional también impulsó un proyecto de ley destinado a ampliar las penalidades contra personas, compañías e intermediarios involucrados en esas actividades.

Además, Argentina presentó reclamos diplomáticos y avanzó con acciones judiciales para intentar detener el desarrollo del proyecto Sea Lion.

Las autoridades argentinas sostienen que la explotación de hidrocarburos en las aguas circundantes al archipiélago constituye una actividad unilateral que desconoce el reclamo de soberanía nacional.

Frente a estas medidas, el Reino Unido anunció mecanismos legales destinados a proteger a las compañías que operan en las islas y cuestionó los intentos argentinos de aplicar sanciones sobre esas actividades.

Trump, en el centro de la disputa diplomática

La participación de Donald Trump adquiere especial relevancia debido a sus recientes declaraciones sobre la cuestión Malvinas, que generaron expectativas en el Gobierno argentino y preocupación en Londres.

El presidente estadounidense había dejado abierta la posibilidad de revisar la posición de Washington frente al conflicto de soberanía, lo que provocó nuevas gestiones diplomáticas de ambas partes.

En ese contexto, Burnham busca reforzar los vínculos con Estados Unidos y transmitir directamente la postura británica sobre el futuro político y económico de las islas.

La agenda diplomática del primer ministro también incluyó contactos con el presidente de Chile, José Antonio Kast, ante quien volvió a plantear la posición del Reino Unido respecto del archipiélago.

Malvinas: una disputa de soberanía que suma tensión por el petróleo

La Argentina mantiene su reclamo histórico de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos correspondientes, territorios que considera parte integral de su territorio nacional.

El Reino Unido, por su parte, mantiene el control del archipiélago y sostiene que sus habitantes tienen derecho a decidir su futuro político.

La explotación de recursos naturales se convirtió en uno de los principales puntos de enfrentamiento entre ambos países, especialmente ante la posibilidad de que los proyectos petroleros comiencen a generar producción comercial durante los próximos años.

Con las nuevas declaraciones del primer ministro británico y la intervención de Estados Unidos en las conversaciones diplomáticas, la cuestión Malvinas vuelve a ocupar un lugar central en la agenda internacional, mientras Argentina insiste en su reclamo de soberanía y en su rechazo a la explotación unilateral de los recursos del Atlántico Sur.