Un integrante de la Policía Federal ha sido imputado por el ataque a tiros contra el propietario de un bazar chino en San Miguel de Tucumán, un caso que ha tomado un giro significativo tras la identificación del presunto agresor en un video de seguridad.
El pasado 7 de junio de 2025, un grave incidente tuvo lugar en San Miguel de Tucumán, donde un integrante de la Policía Federal fue imputado por un ataque a tiros contra el dueño de un bazar chino, el comerciante Lin Qiang. Este ataque, que fue captado por una cámara de seguridad, ha suscitado una intensa investigación que ha revelado nuevos detalles sobre el agresor.
La investigación comenzó con la detención de un hombre que, según las primeras indagaciones, no era el responsable de los disparos. La situación dio un giro cuando un compañero de la fuerza reconoció al verdadero autor, Hernán Gómez, en las imágenes del video. Este reconocimiento condujo a la fiscalía Criminal II, liderada por Ernesto Salas López, a formalizar la imputación de Gómez tras reunir suficientes pruebas en una audiencia reciente.
El ataque ocurrió aproximadamente a las 21:30, cuando el comerciante se disponía a cerrar su negocio, el bazar “Oriente”, ubicado en la primera cuadra de calle Jujuy. En ese momento, un hombre se acercó y, sin mediar palabra, disparó contra las piernas de Qiang. Posteriormente, huyó en un Ford Fiesta gris que había dejado estacionado cerca del local. A pesar de que el ataque fue grabado, inicialmente la investigación se centró en un sospechoso equivocado.
Lin Qiang, en su primer testimonio, colaboró con la investigación, pero más tarde decidió no seguir con la acción penal, lo que complicó el avance del caso. Sin embargo, la investigación cobró fuerza este año gracias a la declaración de un miembro de la Policía Federal que identificó a Gómez como el autor de los disparos. Tras este hallazgo, la fiscalía solicitó el sobreseimiento del hombre que había sido detenido erróneamente.
Además, la pesquisa ha vinculado el ataque en Tucumán con otro incidente ocurrido en un supermercado chino de Mercedes, Buenos Aires, donde Gómez también fue el presunto autor. En ese ataque, que ocurrió dos semanas después, disparó al suelo y dejó una amenaza escrita en chino mandarín, lo que sugiere un posible vínculo con actividades delictivas organizadas.
El mensaje dejado en el supermercado fue claro: “Hoy solo es una pequeña advertencia para ti. El jefe se pondrá en contacto por WeChat inmediatamente, de lo contrario soportarás las consecuencias.” Este tipo de amenazas ha generado preocupación en la comunidad, que teme posibles vínculos con la mafia china, aunque el motivo detrás del ataque en Tucumán aún no ha sido esclarecido.
Con la formalización de la imputación, Gómez se enfrenta a un posible juicio, lo que marca un avance en la búsqueda de justicia para el comerciante agredido. La investigación ahora deberá centrarse en el análisis de pruebas y en la obtención de más testimonios, aunque la falta de colaboración de Qiang continúa siendo un obstáculo significativo para esclarecer los motivos detrás de esta violenta agresión.