Las respuestas más sencillas a un problema por el que todos pasamos alguna vez.
Algunos se lo atribuyen a la mala suerte, otros dicen que por pisar un chicle tendrás un buen día. Lo cierto es que pese a las miles de conjeturas, te contamos las tres maneras más sencillas de despegarte el problema de tu zapatilla.
De esta manera, no vas a arremangarte más y comenzar a frotar tu calzado. De ahora en más, no va a implicar un gran problema porque las soluciones son muy sencillas y están al alcance de la mano.
Mira:
- Metés la zapatilla adentro de una bolsa y pegas la misma contra el chicle. Después metés la bolsa con el calzado al freezer por dos horas aproximadamente. Cumplido ese tiempo, el chicle se habrá quedado en su totalidad a la bolsa y la zapatilla saldrá sana y salva.
- Esta opción es mucho más rápida que la anterior, la cual demanda dos horas como mínimo. Aquí se debe cubrir la zona afectada con aceite multiuso y dejar pasar unos minutos. Luego con un trapo se quitará con facilidad el chicle.
- La última es la más fácil de todas, en todo sentido. Con quitaesmalte podrás hacerlo. ¿Cómo? Agarrar un pedazo de papel higénico o papel de cocina, humedecerlo en el líquido y pasarlo por el sector pegoteado. Y así, el chicle saldrá fácilmente.
Fácil, ¿no?