El ex mandatario de Brasil debe ser trasladado a Curitiba luego de la misa en homenaje a su esposa Marisa Leticia.
El ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva asiste desde poco antes de las 11 a un acto en la puerta del Sindicato de Metalúrgicos de Sao Bernardo do Campo, Gran San Pablo, tras lo cual es probable que se entregue a la Policía Federal para cumplir una pena de 12 años y un mes de prisión.
Las negociaciones entre los asesores de Lula y la Policía Federal para organizar su ingreso a prisión continuaban el viernes por la noche y según medios brasileños, la entrega se daría este sábado tras celebrarse una misa en honor a la esposa del ex presidente que cumpliría 67 años.
Así lo aseguró la líder del Partido de los Trabajadores, Gleisi Hoffmann, que dijo que Lula asistiría a una misa el sábado por la mañana en la misma sede del sindicato para conmemorar el cumpleaños de su fallecida esposa Marisa.
La Policía Federal en Sao Paulo se negó a decir si intentaría detener por la fuerza al exmandatario, una medida que podría desencadenar intensos enfrentamientos con sus seguidores.
El expresidente no se había dirigido a la multitud casi 24 horas después de haber llegado al edificio, pero apareció brevemente a través de una ventana para saludar.
El mismo sindicato de trabajadores metalúrgicos en los suburbios industriales de Sao Paulo le sirvió de plataforma de lanzamiento de su carrera política hace casi cuatro décadas, cuando lideró huelgas en todo el país que ayudaron a terminar con el gobierno militar de 1964-1985.