Con la llegada de las altas temperaturas surge la duda de qué riesgos puede provocar la exposición de los geles hidroalcohólicos al calor de un vehículo.
Ante la llegada de las altas temperaturas en esta época del año, surge la duda de si las botellas de gel hidroalcohólico pueden suponer un peligro si quedan en el interior de un vehículo expuesta a altas temperaturas.
El gel hidroalcohólico está compuesto por alcohol etílico o por mezcla de alcoholes, cuya "temperatura de autoinflamación es por encima de los 400 ºC", explicó el decano del Colegio Oficial de Químicos de Galicia (España), Manuel Rodríguez.
El alcohol puede provocar una explosión si la mezcla de "los vapores con el aire superan una concentración determinada, que para el etanol es entre el 3 y el 15%", detalla el decano. En este sentido, Manuel Rodríguez recuerda que los fabricantes de estos productos tienen que cumplir con la normativa de Transporte de Mercancías Peligrosas y señala que si el gel se mantiene en su envase original "sería imposible que ocurriera una explosión". No obstante, si el gel se cambia a otro recipiente diferente a su envase original sí que existiría la posibilidad de que se produjera una explosión.
Los profesionales recuerdan que hay un segundo motivo que puede provocar la explosión: "Si además de los alcoholes, el gel lleva productos químicos con baja temperatura de inflamación". Es decir, "una temperatura por debajo de la que pueda alcanzar el interior del vehículo y que sea igual a la que pueda alcanzar la superficie interior de la botella donde esté el gel", explica el decano del Colegio Oficial de Químicos.
¿Puede ocasionar quemaduras el uso de gel si está expuesto a temperaturas extremas?
La concentración de alcohol en este tipo de productos no suele ser muy elevada, aún así los profesionales farmacéuticos alertan del riesgo de usar geles si han estado expuestos a mucho calor. "Se un auto alcanza temperaturas próximas a 60º, sí que podrían producirse quemaduras", explicó una farmacéutica.
Una temperatura superior de 35 grados, muy habitual en el verano de, sería más que suficiente para lograr los 60º en un vehículo.